Patrimonio de Envigado

HISTORIA DEL ARCHIVO HISTÓRICO DEL CONCEJO MUNICIPAL DE ENVIGADO

VALORACIÓN HISTÓRICA DEL ARCHIVO DEL CONCEJO

Valor histórico: Un bien posee valor histórico cuando se constituye en documento o testimonio para la reconstrucción de la historia, así como para el conocimiento científico, técnico o artístico. Es la asociación directa del bien con épocas, procesos, eventos y prácticas políticas, económicas, sociales y culturales, grupos sociales y personas de especial importancia en el ámbito mundial, nacional, regional o local.

El archivo representa  una de las principales fuentes documentales para estudiar la vida municipal en sus múltiples aspectos de sus protagonistas, actores sociales, políticos y culturales, así como sus dirigentes, empresarios, comerciantes, campesinos y propietarios.

Por ejemplo, los registros de la junta de caminos discriminan el valor de las propiedades y sus dueños, aspecto que permite analizar el régimen de la propiedad, sus características, su valor y su mayor o menor concentración. En general, al estudiar esta fuente, facilitaría entender las condiciones económicas y sociales de sus habitantes, y apreciar los cambios en el tiempo y en el espacio.

En el archivo se encuentra referencias sobre lugares, espacios, casas y edificios que  han logrado adquirir un valor testimonial y valor simbólico e histórico para los ciudadanos, constituyéndose en referentes obligados en la mentalidad colectiva y que pueden ser investigados y rescatar su origen, desarrollo e historia con el fin de establecerlos como bienes patrimoniales o de interés cultural, y en consecuencia, obtener su protección según la ley de cultura.

En estas fuentes están los acuerdos sobre presupuestos de rentas y gastos, registro de impuestos, valor, actividades productivas de todo orden, y en especial, las inversiones públicas en materia de educación, salud, y construcción de bienes inmuebles como la Casa Consistorial. O el ritmo de la modernización con la implementación de servicios públicos como acueducto, alcantarillado, telefonía o energía eléctrica. De hecho, existen testimonios del desarrollo del tranvía como servicio de transporte. Con esos presupuestos se puede hacer un balance de los éxitos y dificultades  del municipio en la inversión pública y desarrollo.

En el ámbito privado,  se puede evidenciar la creación de las primeras industrias como las textiles, calzado o alimentos, que permitieron un desarrollo nuevo a la ciudad y crearon la clase obrera como actor principal de la nueva sociedad.  Industrias como Rosellón, establecieron ritmos y disciplinas, mentalidades y expresiones en la población, que de la mano de la iglesia Católica, produjeron una actitud diferente ante la vida, la política  y el trabajo. Aún hoy, Envigado tiene sus industrias propias del automóvil, comunicaciones y el vidrio que le permiten tener un protagonismo en el panorama nacional. De ellas, también se escribirá en un futuro y se deberá consultar sus propios archivos y los del concejo, para obtener un análisis económico completo.

Desde las actas, proyectos de acuerdo y acuerdos se pueden analizar las discusiones planteadas, los intereses  de los actores involucrados y las tendencias políticas de la época. Están los registros de las elecciones para el concejo y otros órganos de representación, que expresan la competencia democrática de los partidos y facciones. En especial están allí, los líderes más destacados con sus iniciativas  e ideas, lo que puede servir de elemento para reconstruir el devenir jurídico-político, los discursos y las mentalidades. Jueces, alcaldes, personeros, concejales y demás funcionarios y empleados aparecen en su papel. Así entonces, se puede entender mejor de qué manera el Concejo, se ha constituido como el escenario por excelencia de la lucha por el poder y el manejo del Estado.

La evolución demográfica tiene su complemento con los censos realizados por la entidad municipal y la discriminación de los pobladores que se encuentran en los documentos, y da cuenta del cambio en la estructura social y la expresión de conceptos como crecimiento vegetativo, tasas de natalidad y mortalidad, inmigración y emigración. De hecho, existe la hipótesis de que el movimiento de colonización hacia el suroeste por parte de las gestes de Envigado fue fruto de esa evolución demográfica y del régimen de concentración de la tierra y de la riqueza.

En igual sentido, la fuente registra los cambios en las jurisdicciones territoriales, en la asignación jurídico administrativa, en la pertenencia a un cantón, una provincia, un departamento o un estado, según el sistema determinado por las constituciones políticas del siglo XIX.

La planeación y el crecimiento urbano tienen su respectiva normatividad en el concejo. Se nombraban, se ampliaban o se creaban nuevas calles como la que llevaba a la nueva estación “Manuel Uribe Ángel” del ferrocarril de Amagá (1914).  Se erigían monumentos a la cultura, a la política o a la religión como el de Cristo Rey en el barrio Mesa. Se propiciaban nuevos barrios, se legalizaban viejos barrios,  aparecían urbanizaciones “modernas” reflejo de las bonanzas de constructores o iniciativas privadas de compañías inmobiliarias.  Todo se legalizaba y se oficializaba mediante actos y acuerdos.

Controversias sobre las fiestas del carriel, depuración y puritanismo de costumbres, grupos de juventud católica, procesiones y semanas santas, apoyos a organizaciones culturales como la sociedad de mejoras públicas, el centro de historia, grupos juveniles o de la tercera edad son eventos documentados en la labor del Concejo.

Acontecimientos que han marcado al municipio y las administraciones dejan su huella en documentos oficiales o en los actos públicos o privados de sus alcaldes, ejemplo la cárcel de la catedral de uno de los bandidos más recordados o maldecidos de la ciudad. Su imagen aún continua en la mentalidad de las generaciones presentes como símbolo de astucia, maldad, destreza, desafío, locura o lucha.

En definitiva, el valor documental del archivo del Concejo de Envigado, está presente en cada línea, párrafo, palabra, dato, imagen, fotografía o plano que registra el acontecer cotidiano, solo falta que los historiadores o cualquier persona del común se atreva a investigarla, a interpretarla o escribirla para dar cuenta de su trascendencia y actualidad.

      

HISTORIA DE LA ESCULTURA “LA PIEDRA DEL AYURÁ”.

Es una escultura en hierro oxidado y piedra, destinada al embellecimiento artístico de Envigado, representa en forma transfigurada una mano sosteniendo la piedra entre sus dedos, pero admite otras figuras y representaciones dependiendo del lugar desde donde se le mire. Es una obra de arte abstracto contemporáneo. La piedra tiene unas dimensiones de 2.69 metros de perímetro y una tonelada de peso que la quebrada La Ayurá ha venido esculpiendo desde hace muchos años en sus corrientes, y que depositó junto al puente de La Paloma, de donde la artista Sonia Tamayo de Puerta, la extrajo con grúa. “Observaba muchas piedras en la quebrada la Ayurá, pero decía había una muy redonda y muy bonita”, relata Hector Gómez Gallego, fundador del periódico local La Piedra, nombrado en honor de ese acontecimiento artístico. Cuando la artista terminó la escultura, no tenía donde colocarla, por lo que fue a parar a las mangas de Cristalería Milán (casa “Mérida” o casa de los Puertas). finalmente el alcalde Hector Londoño Restrepo dispuso su erección en el sitio donde antes se encontraba. Ahora, con la autorización del artista, se desplazó hasta el lugar actual.  “La escultura integra la forma esférica de la piedra con cuatro semicircunferencias de platina de hierro que se desplazan asimétricamente unas sobre otras, teniendo la piedra como su centro generatriz, motivando la expresiones de fuerza y movimiento que se integran y se equilibran de forma armoniosa. el contraste entre los materiales, hierro y piedra, al igual que el hecho de que son productos creados por el hombre y la naturaleza, se conjugan para hacer realidad el esfuerzo que se propone exaltar y de perpetuar un símbolo que se ha constituido en factor de identidad de un pueblo”. (Fuente: periódico La Piedra, abril de 2016, No. 188)

  

LA CASA CONSISTORIAL DE ENVIGADO (sede del Concejo Municipal y otras oficinas)

Este edificio comenzó a ser construido a principios del siglo XX, como resultado del crecimiento y  la importancia administrativa del municipio de Envigado. Desde 1853, mediante escritura publica No. 610 del 17 de junio, el municipio compro una casa al señor Bautista Botero por valor de $3000 pesos. La inversión implicó rematar la primera casa comprada y algunas rentas propias, y pagar esa suma a plazos hasta diciembre de 1854.  La financiación fue difícil debido a las pocas rentas del erario público del naciente distrito.

El edificio se ubicó de forma atípica, a un costado de la plaza, en la carrera “Girardot”, atravesando la calle llamada “la calle del Ayuntamiento”. Se afirma de forma atípica porque la mayoría de los pueblos, villas y ciudades creadas durante la monarquía española y posteriores a la independencia, tenían creada la casa consistorial o ayuntamiento, como se decía, en uno de los costados de la plaza, generalmente al frente del templo o iglesia.

A lo largo del tiempo, la casa consistorial tuvo espacios dedicados a ser oficinas para el alcalde, el concejo, el juez, cárcel y en su patio trasero, un corral del ganado o “coso”, para los ganaderos del distrito. Incluso alquiló alcobas o espacios a diferentes personas, quienes algunas ocasiones se negaban a desocupar (Ver fuente, p.18) En otras ocasiones, se presto sus espacios para reuniones de la junta directiva de la Juventud Católica dirigida en 1920 por el padre Agustín Gómez; o para realizar funciones de cine de la Sociedad de Mejoras Públicas. También es notable, la presentación de obras teatrales y acrobacias: la compañía de José Zafrané (1876); José Chupony (1886), Modesto Pi, Rafael Palacio, Felix R. Restrepo, entre otros.

El coso o corral debía existir según el código de policía para poner allí, a las bestias y ganados que hacían daño a las sementeras y pastos ajenos, o que transitaran por las vías públicas, sin ningún control. También sirvió de lugar de compra y venta de ganado  en los días de feria en el siglo XIX. En 1869 presentaba un estado deteriorado, debido al pisoteo del ganado y de una corriente de agua, que corría por él, ocasionando erosión en el terreno. Para principios del siglo XX, se había empedrado, hacer un terraplén y construido un caño para conducir el agua.

A partir de 1880, la casa consistorial sirvió como sede de las escuelas públicas de niños y niñas, una de ellas dirigidas por las Hermanas de la Caridad, y de la Escuela urbana de Varones para 1900.

Desde 1908, el Concejo decide la demolición de la casa anterior e iniciar el diseño y construcción de la actual edificio del Concejo o casa consistorial, cuando se realizan planos y obras dirigidas por el maestro de obra Francisco Alvarez para levantar el primer piso. Para 1910 se construye el segundo piso con columnas de cal y canto, entablar techos en madera de comino, así como puertas, ventanas y pisos. El proceso sufrió retrasos por los escasos fondos municipales, lentas acciones de obreros y maestros de obra.  El célebre José María Mesa Jaramillo, maestro e historiador, en 1908, junto con los concejales, aprobaron el plano arquitectónico del edificio actual.

Fuente: Bienes inmuebles Patrimoniales. Municipio de Envigado. Diciembre 2005

  

LA CASA DE LA CULTURA  “Miguel Uribe Restrepo”

Este inmueble de estilo colonial es una de las construcciones más antiguas que conserva la ciudad de Envigado. Se ubica en el barrio “Andalucía”, nombre con el que fue reconocido desde probablemente mediados del siglo XIX. Fue una hacienda-casa con diferentes usos productivos de finca de ganado lechero y caña de azúcar, situada en lo alto del terreno que dominaba la margen derecha del río Medellín, y con amplios espacios en sus riberas.  Tuvo viviendas para sus trabajadores, ingenio con su trapiche para la elaboración de caña de azúcar y demás enseres y utensilios.

Desde la década de 1960, el Centro de Historia de Envigado impulsó la idea de convertirlos en Monumento Nacional, debido al argumento de que en dicho lugar había nacido el prócer Miguel Uribe Restrepo, además “formaba parte del patrimonio cultural del municipio, de la historia patria, y poseía belleza, antigüedad y tradición histórica, requisitos todos exigidos por las leyes quinta, artículos 107 y 190 de 1946”,  como decía René Mesa Arango, un miembro destacado del Centro.

Aunque las diligencias ante el gobierno nacional y el Congreso no surtieron efecto, sí se logró impulsar la compra del bien inmueble por parte del municipio, por lo que en el 11 de septiembre de 1969, el Concejo Municipal aprobó el contrato entre el Alcalde, el Personero y la familia propietaria: Cristian Botero Mejía y las hermanas Botero Restrepo. El precio fue estipulado por el valor de $ 118.240 pesos. El contrato estipulaba que la casa sería dedicada a actividades educativas, culturales, turísticas, de oficinas públicas y Centro de Historia.

    

 

        

En marzo de 1975, la casa se define como Casa de la Cultura, como organismo de carácter cultural que debía promover el interés colectivo por las letras, las artes y el aprovechamiento y conservación del patrimonio histórico y cultural. En ese mismo año, se nombraría con el nombre de “Miguel Uribe Restrepo” y se crearía el cargo de director.

 

Fuente: Bienes inmuebles Patrimoniales. Municipio de Envigado. Diciembre 2005

LA PLAZA DE MERCADO

Este edificio marco el desarrollo urbano de la ciudad, en el eje occidente-oriente y se desarrollo por  la necesidad de un espacio adecuado a las actividades de compra-venta agropecuaria y otras mercancías.

“el aumento de construcciones urbanas empezó a exigir una amplia reglamentación y severa vigilancia tanto de la higiene, como del aseo y el ornato de la ciudad. Los espacios bien construidos, sanos, higiénicos, con luz y abundante aire, y hasta con instalaciones sanitarias adecuadas” ( Bienes, p. 63)

Desde 1898, se iniciaron las compras de casas para la Plaza de Mercado pero solo hasta la década de 1940, se logra concretar la  construcción con planos de la firma Nuri de Félix Mejía y Carlos Obregón, quienes habían desarrollado importantes obras arquitectónicas en Antoquia, y en especial, Obregón había diseñado la casa Otraparte del escritor Fernando González (Velez, 2003). Los terrenos fueron comprados en 1942 a Sinforoso Uribe D. (apoderado de Lino Uribe Mejía), Carolina Uribe Mejía  y Pedro Luis Quiroz H., por valor de $9.200 pesos y una área de 3.226 metros cuadrados.

Los mercado se víveres de los habitantes de Envigado se venía realizando desde su creación en las tiendas de los comerciantes  y la plaza o parque principal. Desde la colonización española, la plaza se había convertido en el centro de las actividades económicas, sociales, culturales, religiosas y políticas, pues se ubicaban allí, los principales edificios símbolos de las instituciones más representativas: la iglesia, el cabildo, la alcaldía, las casas de los principales o miembros de la clase alta.

En dicho lugar cobra vida la actividad política, el tumulto, la protesta, el encuentro social y comercial; allí se congrega el vecindario en sus salidas de misa, en sus ocasionales encuentros, en las diversiones, fiestas y ferias, en el uso del tiempo libre y el ocio, como fueron los bares, cantinas, cafés y heladerías. De hecho, el parque o plaza central, se ha convertido en el símbolo de las representaciones igualitarias de las clases, sin distinciones y sin barreras de estrato; como ha ocurrido en la reconocida Fiesta del Carriel, a partir de la década de 1950.

El mercado o feria funcionaba en los días autorizados por el Concejo municipal, esto es, los jueves y domingos, y estableció reglamentos de orden y aseo, dado que proliferaban las basuras y el desaseo.  De hecho, la modernidad entendida como movimiento cultural tuvo presencia en los discursos higiénicos, transmitidos por los médicos, como Manuel Uribe Ángel para la ciudad de Medellín a principios del siglo XX.

Finalmente se anota que la Plaza de Mercado fue victima de un incendio en la madrugada del 1 de mayo del 2008, afectándose parte de los techos construidos en caña brava y teja; además del impacto de los 25 comerciantes.

Fuentes:

Bienes inmuebles Patrimoniales. Municipio de Envigado. Diciembre 2005

Vélez White, Mercedes (2003) Arquitectura Contemporánea en Medellín. Colección Biblioteca Básica de Medellín. Medellín. ITM.

Botero Herrera, Fernando (1996) Medellín 1890-1970:Historia Urbana y juego de intereses. Medellín, Editorial Universidad de Antioquia.

  

     

ESCUELA FERNANDO GONZÁLEZ

La Institución Educativa Fernando González fue creada en 1832, mediante Decreto Presidencial del General Santander, bajo el nombre de “Escuela Pública Urbana de Varones del Centro”.  Hacia la década de los años 1920, es trasladada a la edificación actual. Al ser el primer centro educativo del municipio ha recibido por parte de los historiadores el apelativo de “Escuela madre de la cultura envigadeña”. Son 178 años de vida institucional y 90 de la Sede Escuela Fernando González, que hoy es Monumento Nacional y que fue diseñada por el reconocido arquitecto belga Agustín Goovaerts, quien es responsable también del antiguo teatro Junín y hotel Europa, el Palacio Nacional, Cárcel La Ladera y la iglesia del Sagrado Corazón, entre otros.  En Envigado, el arquitecto Belga diseño también la fachada del cementerio y el colegio de niñas La Presentación. (Fuentes: Luis Fernando Molina  Agustín Goovaerts: representante de la arquitectura modernista en Colombia. Boletín Cultural y Bibliográfico, vol 30, No. 34, 1993. Mercedes Velez White: Agustín Goovaerts y la arquitectura en Medellín, 1994)

“Su construcción nunca fue terminada en su totalidad debido a problemas presupuestales. La planta de la edificación se desarrolla en esquema de claustro, está compuesta por dos patios divididos con un corredor cubierto” (Fuente: Patrimonio Urbanístico y Arquitectónico del Valle de Aburrá, Área Metropolitana, 2010).

Según la resolución 050 de octubre de 1994, ratificada con el decreto 1913 de noviembre 2 de 1995, el edificio donde se encuentran fue declarado “MONUMENTO NACIONAL” dada a su antigüedad y valor arquitectónico.

    

 BAR LA YUCA  (Crónica de Oscar Dominguez)

“Es difícil asimilar que una planta sin ínfulas en su árbol genealógico como la yuca, que crece pa’ arriba y pa’abajo, haya servido para bautizar un bar que puso el punto sobre la i de la bohemia envigadeña durante los años sesenta y setenta.

En el principio era  Pablo Correa, alias Pablo Yuca, el dueño del bar. El negocio terminó heredando el nombre de ese primer propietario.  El local, propiedad de Pacho Díaz, estaba localizado en la Calle 38 S con 42, y lindaba por todas partes con las palomas del parque que de pronto dejaban su aérea huella digital (caca) sobre clientes y demás parroquianos.

A un lado, como quien va para Rosellón, La Yuca tenía como guardaespaldas ideológico la iglesia de Santa Gertrudis cuyas campanas eran tocadas a ritmo del tango “Ladrillo”, de Juan Pulido, por un campanero que tenía vale perpetuo en el bar. La gente se podía guiar por el olor que despedía el baño de La  Yuca, tan fuerte que mareaba dos cuadras a la redonda.

Para que ni siquiera los amnésicos olvidaran el nombre del bar, cuatro o cinco yucas se mecían altaneras en el cielo raso. Triste destino de unas yucas que habrían podido decorar un buen sancocho de tres carnes en un paseo de olla y pipo a la Loma del Chocho.   Después y durante mucho tiempo, decir La Yuca era decir los Mesa. Marco Tulio Mesa, quien le compró a Pablo Yuca, casó en prolíficas e hiperbólicas nupcias con una dama de su mismo apellido, doña Ana, quien todavía alegra a sus “Mesitas” en el barrio Los Naranjos.

Para ellos, sentarse a la mesa era como comer pleonásticamente sobre el apellido. Con exactitud de reloj suizo, cada año, “Pipí fijo” Marco Tulio embarazaba a su mujer. La televisión todavía no se usaba como preservativo.

Todo “Mesita” nuevo traía no solo el pan bajo del brazo, sino un disco de música del antier, de pasta dura. Llegaron a tener hasta 15 mil. Música que no tuvieran no existía. O se la conseguían al cliente, eso sí, mi don.

Doña Ana recuerda los nombres de sus 17 hijos en fila, como los trajo al mundo: Mario (fallecido), Leticia, Jaime, Jairo, Nevardo, Fabio, Tulio, Gloria, Orlando (fallecido), Gustavo, Hernando, Socorro, Alonso, Gildardo, Augusto, Ramiro y Arnoldo.

Eran tantos, que para dar con el nombre de uno, doña Ana los mencionaba a todos. Mirándoles la barriga llena, el corazón contento o la mirada evasiva, descubría quién se había doblado en el almuerzo dejando a uno de los Mesas atisbando pa’ Rosellón. Un coscorrón o un pellizco decoraba entonces el brazo del intruso petacón que se excedió gastronómicamente.

 

A muchos de los Mesas les dictó el negocio. O sea que varios le hacían la segunda o la tercera voz al taita porque la función en La Yuca empezaba con las gallinas (cinco de la mañana, tirando a cuatro y media am).

La jornada terminaba a media noche cuando había que sacar al último borrachito que exigía por enésima vez canciones de Cueto y Arvizu, Tito Schippa, Ortiz Tirado, Agustín Lara…

El Grupo Mesa monopolizaba el negocio del tinto y del perico, los mejores del mundo, según un hiperbólico cliente que, como tantos, consiguió novia perpetua mirando las ceibas del parque y las muchachas que pasaban por allí.

Ahora se consigue novia por internet. Antes bastaba con “navegar”  etílica o “tinteramente” en La Yuca. La gracia del perico hecho con Café La Bastilla , “bueno hasta la  última gota”, radicaba en que se mezclaba con leche de ordeño, virgen de toda química.

Después de la misa para congraciarse con Dios, un tinto era la fórmula de los feligreses que aterrizaban en La Yuca a practicar un deporte que se inventó en la tierra del amor-cilla, Envigado: echar paja con música vieja al fondo.

A medida que al día le iban creciendo los pantalones, la Pilsen , la Clarita , el señoritero ron con cocala y el aguardiente “oFLAiciales” irrumpían en escena. Entonces cambiaba la exclusividad de la casa: aguardiente servido con naranja agria de pasante. La malacara que producía el aguardiente se mezclaba con la que generaba la naranja agria. Así emborrachaba más y daba menos guayabo. Las malacaras mezcladas producían parroquianos felices que se iban poniendo gastadores. Nadie negaba la cuenta.

Un negocio así, pacífico de día y alebrestado de noche, era lo que don Marco Tulio y doña Ana necesitaban para alimentar, educar, vestir y casar 17 bocas que dependían de La Yuca , monumento nacional en el corazón de miles de cincuentones, sesentones  y “yucólogos” de hoy que hacen parte de esta historia.

Verbos enfrentados se conjugaban en las animadas tertulias del desaparecido Bar La Yuca , de Envigado.  Allí se iba a ver, oír, oler, gustar, palpar, despotricar, arreglar, matrimoniarse, conspirar, amar, desentusarse, imaginar, evocar, ansiar, olvidar, desenguayabar, crear, pintar, debatir.   Empinar el codo era una rutina diaria pero también la imaginación se daba sus ínfulas porque intelectuales de los estratos 1 a 6 se daban cita allí.  A muy pocos les chocaba el verbo leer. Había intelectuales puros e impuros que mantenían decorado el sobaco con libros jamás leídos.

Los domingos incluían debate a los dominicales literarios, no sólo de El Colombiano. Los más veloces y con deseos de inmortalidad a costillas del ingenio ajeno, madrugaban a Medellín a comprar los magazines de El Espectador y El Tiempo.

Esos madrugadores, con textos recién leídos y bien memorizados y asimilados, se iban a cañar a la salida de misa de doce con tesis y metáforas sacados de los diarios de la capital.  Pero de aquello – el crédito para quienes habían sudado el ensayo, el poema o el cuento- pocón. Las cosas no son del dueño sino del que las piratea.

Había visitantes de alto turmequé: desde allí Fernando González le dedicó uno de sus libros a las ceibas del parque. El maestro Iván Calle metía en el disco duro de su imaginación la materia prima de sus futuros óleos. Jairo Tamayo Jaramillo, a la par que craneaba prisiones perpetuas para la luz, llamadas también lámparas, recogía los borradores de “El Ocaso de un paraíso”.  Es la novela que los envigadeños están no sólo leyendo sino -ojalá- comprando. Porque nada peor para un autor que convertirse en best seller de libros regalados, nunca comprados.  Doble a sencillo a que si no se hubiera aprendido de memoria las canciones de Arvizu, Pulido, Lanza, Ortiz Tirado, Pedro Vargas, Margarita Cueto, el Conjunto América…,  el ingeniero Luis Carlos Molina no habría produciendo bellezas de libros en la editorial de la Universidad Pontificia Bolivariana . “Pensamientos de un viejo”, fue el último en salir bajo su mandato.

El verbo darle de comer al ojo era otro de los deportes de la parroquia desde La  Yuca.  Los cocacolos de medias blancas le daban de comer al ojo atisbando pipiolas de los distintos colegios que convertían el parque y las misas en una pasarela. Mínimo la mitad más uno de los romances de la época de La Yuca nacieron de los flirteos de las bellas acabadas de regañar por el párroco Pablo Villegas o por Humberto Bronx.

Por aquellos muchachos de La Yuca , rotulados a veces como vagos del parque, nadie daba un peso. Ahora están dando lidia en un montón de  oficios. Siempre es que el ocio es creativo. Echándole cinco al piano en el traganíquel para cien selecciones, Mario Vélez empezó a hacer camino al andar en la política que lo ha tenido como de mandamás en el Concejo, y pisando duro en el Club Rotario, al tiempo que produce alfombras para descansar caminando.

Las inquilinas con plumas del parque, las palomas, estaban adiestradas para que se extrovirtieran fisiológicamente sobre los borrachos cansones, los gotereros y quienes negaban la cuenta en el bar.  El municipio y el país se arreglaron y se desarreglaron un millón de veces desde aquella esquina de aquel parque por donde pasaba el matinal, el vespertino y el nocturno de la ciudad que entonces no se dejaba llamar el Mónaco colombiano”.

Fuente: http://www.oscardominguezgiraldo.com/?p=639

Alberto Burgos Herrera “Cafés, Bares y Música en Envigado“. 2011.

Fue el intelectual envigadeño Hernando Garcés Uribe, quien dió la idea para la celebración anual de la Fiesta del Carriel en agosto de 1946. En una carta que dirigió al periodista Bernardo Jaramillo Correa, y publicada en el semanario Ceibas:

Con motivo de la reciente celebración de la Fiesta del Maíz en Sonsón, se me ha ocurrido una idea que quiero comunicar a Ud. que ha sido abanderado de toda buena iniciativa: por qué en Envigado no se celebra anualmente, “La Mata del Carriel”. Aquí se fabrican los más finos y de mejor calidad y nuestros hábiles talabarteros mantienen abastecidos los ya escasos mercados del artículo.

Y nada, creo yo, simboliza mejor nuestra raza antioqueña que el tradicional Carriel que va cayendo en desuso. Nuestros lejanos abuelos, agricultores y arrieros, que crearon estos pueblos a golpe de esfuerzo usaron todos ellos el inflado Carriel que reemplazaba admirablemente los seis bolsillos del incómodo saco que la civilización actual nos ha obligado a llevar. Y en él cargaban todos los objetos necesarios, desde la blanca y afilada barbera que abría ríos de sangre en el cuerpo del enemigo, hasta el perfumado pañuelo de gayos colores, bordado por las manos amorosas y leves de alguna fresca campesina.

El Carriel es símbolo de esta raza macha y bravía, deshormonada ahora por los aliños y amaneramientos de la civilización. Y a fe que es muy bello y no tiene nada qué envidiar a ninguna prenda moderna. El gran cantante Carlos Julio Ramírez en su última visita a Colombia, declaró que las artistas de Holywood lucían con orgullo los carrieles antioqueños en los aristocráticos cabarets de la ciudad del cine. Envigado es el paraíso de las mujeres hermosas; aquí florecen como rosales, las más bellas y fecundas mujeres de la raza. Sobraría pues, quien recibiera dignamente la corona real de la Fiesta Típica, luciendo un hermoso Carriel sobre su femenino busto imperial. 

A usted, Don Bernardo, que ha sido propulsor del progreso envigadeño le comunico gustosamente esta iniciativa para que la agite desde su periódico y emita su valiosa opinión.

Y quiera Dios que algún día estemos de pantalón de dril, camisa por fuera y “Guarniel Terciado” celebrando entre tiples y guitarras, la Fiesta Típica del Carriel” ( Monografía de Envigado, Sacramento Garcés Escobar, Tercera edición, p. 76)

Hernando Garcés Uribe, fue hijo de Sacramento Garcés Escobar, de su primer matrimonio con Camila Uribe Estrada. Fue pedagogo, poeta y periodista. Obtuvo su grado superior  o pregrado como “Institutor Superior” en la Escuela Normal Superior de Medellín en 1940. También obtuvo el posgrado en Psicología y enseñanza de “anormales”. Fue socio fundador y de numero del Centro de Historia de Envigado. Desempeño cargos en la educación de Envigado: como director en la escuela  “Fernando González” y del Instituto Obrero de Coltejer.

Solo en 1951 se organizó la primera celebración, bajo el liderazgo de la Sociedad de Mejoras Públicas, y se coronó como reina a Virginia Mejía Díez, nacida en Envigado y quien tenía 20 años, en competencia de Fabiola Aristizabal de 18 años, nacida en San Rafael. Ganó la que más dinero recogió. Luego se realizaron otras fiestas: 1952,1953, 1960 y 1961. Por oposición del sacerdote Eugenio Villegas, se suspendieron, hasta 1999, cuando se revivieron por iniciativa del Concejo Municipal, y se oficializaron las Fiestas mediante Acuerdo No. 017 del 3 de mayo de 1999, “como manifestación de las tradiciones del pueblo Envigadeño y como expresión colectiva de nuestros valores folclóricos, artísticos y culturales, en busca de rescatarlos para nuestras futuras generaciones”.

El Acuerdo creaba una junta organizadora de carácter permanente, integrada por: el alcalde o su delegado, quien la presidirá, un representante del Concejo Municipal, elegido por la corporación; un representante de las Instituciones Cívicas o Culturales con domicilio en Envigado; un representante de las Organizaciones de Comerciantes de esta ciudad y el comandante de Policía.

             

El mismo acuerdo establecía que la Junta tenía la responsabilidad de la organización de las Fiestas del Carriel, su fecha de celebración, la programación y los espectáculos que se debían realizar. El acuerdo fue sancionado por el alcalde Héctor Londoño Restrepo y su secretaria de gobierno Luz María Restrepo Botero.

En 1960 se realizó la Fiesta del Carriel y sus ingresos generados a beneficio de la construcción del edificio para la Biblioteca “José Félix de Restrepo”, en la cual participaron dos candidatas Teresita Pineda Duque (quien fue coronada) y Estela Lalinde.

Fuente: La Piedra del Ayurá, junio de 1999, No. 5.

     

MONUMENTO A CRISTO REY (1931)
Situado en la avenida del Barrio Mesa Jaramillo, es el símbolo y testimonio, entre otros, de la formación religiosa de los habitantes de Envigado. Su población en general y en especial, los obreros de la textilera Rosellón, fueron moldeados según el cristianismo católico y en la Doctrina Social de la Iglesia. Sacerdotes y diferentes grupos y comunidades religiosas, como los Hermanos Lasallistas, las Hermanas de la Presentación, los grupos Marianos, así como la Juventud Católica, permearon la cultura, la mentalidad, la moral y el pensar de los obreros.
La Juventud Católica se fundó en Medellín en 1913 para estimular en los jóvenes varones y prepararlos para la defensa de la Iglesia y la propagación de la doctrina cristiana entre los obreros “por medio de la pluma y la palabra”. Estaba adscrita a la Asociación de la Juventud Católica Colombiana (Londoño, Patricia Religión, Cultura y Sociedad en Colombia. Medellín y Antioquia, 1850-1930, p.129.)
El Monumento a Cristo Rey, fue levantado por aportes de los obreros de Rosellón y de la Juventud Católica en 1931. A este lugar religioso e histórico se unen otros monumentos o altares a la Virgen María en el Barrio Obrero o Jesús María Mejía (1941).

https://www.youtube.com/watch?v=cELISRo9m34&list=PLrgrCXxf2uRiZmywGXnV_2-MMVdEPefWA&index=14

  

Fue fundada por el señor Eulogio Loaiza en 1959, ubicada en el costado izquierdo de la vía en la Loma del Escobero (Calle 36D sur #23-88). “siempre fue maestro de albañilería, construyó varias casas, algunas piscinas y prácticamente todo lo que se ocurría de construcción en estas lomas, el lo hacía. Este hombre con su esposa tuvo dieciséis hijos y tal vez buscando otro ingreso para la familia montó una pequeña tienda mixta; le fue tan bien que tuvo que hacerle una ramada y luego construirla en forma”. (Burgos H., Alberto Cafés, Bares y Música en Envigado, pág.200)

El lugar se convirtió en un centro de diversión, baile y parranda, con conjuntos de tiples y guitarras, además de lugar de paseo para la gente de Envigado y de Medellín. Se escuchaba música “vieja”: de Briceño y Áñez, Juan Arvizu, Valente y Cáceres, Lydia Mendoza, las hermanas Padilla, Pepe Aguirre, Agustín Magaldi, Carlos Gardel, entre otros.

En diciembre, el Farolito se convertía en una fiesta, con música parrandera con melodías de Guillermo Buitrago, Luis Carlos Jaramillo, José A. Bedoya, Gildardo Montoya, los trovadores del Recuerdo y Leonel Ospina.
Cerca de 20 casas conforman El Farolito, comunidad ubicada a un costado de la calzada que atraviesa la vereda El Escobero, en Envigado. Las primeras viviendas que fueron construidas han sufrido fuertes remodelaciones a través de los años.
En 1981, muere Eulogio y su hijo, Orlando Loaiza Vélez, continuó con la administración del lugar, que cuenta con 18 mesas y la gente que asiste es muy variada. Aunque los ritmos nuevos del Vallenato y el merengue dominicano, a igual que la Salsa de Puerto Rico, también se imponen. En el momento ( julio 2017), el Farolito se encuentra en declive, porque las personas prefieren otros sitios como San Felipe Bar, existe poco espacio para parquear y sus transeúntes pasan de largo buscando el oriente, polo de desarrollo e inversión.

El Farolito es también un pequeño poblado que fue creado hace más de sesenta años y está ubicado a un costado de la vía El Escobero. Hace parte de la zona 10 de dicho municipio. En sus inicios fue un sector netamente rural, ocupado por campesinos, fincas, cultivos, árboles frutales y animales de granja, poco a poco se ha ido opacando por el brazo de la modernización, ese que se refleja en la rápida construcción de urbanizaciones y vías en el sector.

Así mismo, la instalación de algunos locales comerciales y de esparcimiento como estaderos y bares, han hecho que los habitantes tradicionales no quieran salir de sus casas y permanezcan aislados. Hoy se considera según el POT de 2011, un centro de poblado rural, con una población de más de 300 habitantes. En cuanto al estrato de las viviendas, hay que decir que estos van desde el 2 y 3 en El Farolito y 5 y 6 en las nuevas viviendas, locales y fincas de recreo.
Pese a todo, las familias que aún habitan El Farolito reconocen que gracias a la Junta de Acción Local, creada en el año 1982 con el objetivo de velar por la prestación de los servicios básicos en El Escobero, tienen un hogar. “Anteriormente uno veía muchos cultivos, mangas y se respiraba mayor tranquilidad. Ahora que miramos al horizonte tan solo vemos ladrillos y cemento, Dios quiera que la JAC nos siga protegiendo y no nos deje sacar por algún constructor”, comentó Ricardo Montoya, quien vive allí desde hace 58 años.

    

Inaugurado el 12 de octubre de 1943, se ubica sobre la calle 37 sur, en la pequeña plazoleta, fue producto del impulso de la Sociedad de Mejoras Públicas, quien recogió dinero para contratar la escultura con el Taller de la familia Carvajal. El costo fue de 250 pesos del pedestal ( pagados por la alcaldía) y 500 pesos de la escultura, pagados con la recolección de fondos: vendiendo claveles rojos y blancos, rifas dominicales y colectas, veladas lirico-literarias (periódico CEIBAS, agosto 17 de 1940 No. 16).

La placa desaparecida hoy, decía:
SOCIEDAD DE MEJORAS
PÚBLICAS
ERIGIDO
Bajo la administración
Del alcalde
Sr. Carlos Zuluaga P.
Y el Concejo Municipal de
1941 a 1943
Envigado, octubre 12 de 1943

Con anterioridad, la Sociedad que aglutinaba a diferentes sectores sociales de Envigado, había realizado la Fiesta de la Madre con apoyo del Concejo Municipal y el cura parroquial José Piedrahita, el cual exaltó “las virtudes de la maternidad e hizo la apología de las madres desaparecidas”.

La Fiesta conto con un programa de misa solemne por el descanso de las madres muertas y el mejorestar de las vivas, peregrinación al cementerio, con asistencia de la escuela de niñas Santander, de la SMP y de centenares de personas, se realizó la Bendición de la primera piedra para el monumento, en oración fúnebre el presbítero José Piedrahita, cura de la parroquia, “quien exaltó las virtudes de la maternidad e hizo la apología de las madres desaparecidas”.
Decía la Sociedad de Mejoras Públicas:“alrededor de este monumento, se agruparán todos los corazones envigadeños; será el lazo de unión de todas las clases sociales; al pie de la estatua de la madre, evocaremos el grato recuerdo de las madres idas y aguijonearemos el amor a las que hoy existen, ese monumento será el símbolo de nuestros dolores, el bálsamo de nuestras penas, el monumento a la Madre, será el tributo de nuestro cariño a ese ser cuasi divino que a su paso por la tierra sembró amor y cosechó lágrimas, prodigio ternuras infinitas y recibió crueles ingratitudes, derramó sabias enseñanzas y amargó su existencia…”
El monumento a la madre fue pensado por la Sociedad como un sitio de reunión de todos los envigadeños, que fuera el emblema del pueblo, “el sumum del amor a nuestras prolíficas mujeres”.
La inauguración inicialmente se retardo, por las diferencias en los nombres de los patrocinadores en la placa del pedestal. Al saber la SMP que en la placa mandada a hacer por el alcalde, no aparecía su nombre, mostró su desacuerdo e inconformismo. Intentó solucionar el impase en varias ocasiones, invitandolo a una sesión ordinaria, pero se negó, en vista de lo cual, la Sociedad aprobó por unanimidad aplazar la inauguración del monumento indefinidamente. Al otro día, en las horas de la noche y luego de una reunión entre diferentes miembros de la sociedad, el personero y el alcalde se llegó a un acuerdo. Por la sociedad estuvieron Gonzalo y Alberto Robledo, Mario Gómez, Jorge Lalinde, el doctor Francisco Restrepo Molina y el director de Ceibas Bernardo Jaramillo Correa; por la parte oficial, el señor alcalde Carlos Zuluaga, el personero Pedro Quiroz y el medico oficial doctor Julio Uribe Uribe.

El taller de los Carvajal, fue creado en Medellín por Alvaro Carvajal Martínez, quien tuvo 11 hijos y uno de ellos Gabriel Carvajal Pérez, (nació el 21 de agosto de 1916) se distinguió como fotógrafo de la ciudad de Medellín. Los demás hijos se destacaron por sus habilidades manuales para la talla en madera, cemento y bronce, tanto de esculturas religiosas en diversas iglesias católicas de Antioquia, como de bustos de personajes importantes en la escena militar.

Esta efervescente activida artítica y familiar del taller entró en decadencia con la llegada de unos escultores de yeso provenientes de España, de quienes sólo se conoce que el manejo de dicha técnica aceleró el proceso de producción de santos, elaborándolos en serie.
Diferente al trabajo realizado en el Taller Carvajal, pues cada imagen que tallaban se diferenciaba de la anterior y la siguiente, en gestos y posturas, estilo que demandaba mayor cantidad de tiempo. Razón por la cual, los escultores españoles empezaron a ser más solicitados en tanto podían hacer un santo a menor tiempo y precio.

   

CEMENTERIO DE ENVIGADO
El cementerio ha sido parroquial; de la misma edad de la parroquia principal (Santa Gertrudis). Sin embargo, el primer sitio religioso de la ciudad de Envigado, estuvo en San Rafel, en 1775, una capilla llamada de Nuestra Señora de los Dolores.
Allí se empezaron a enterrar los primeros muertos de Envigado. Más adelante, con la inauguración de Santa Gertrudis, se levanta un segundo lugar para entierros. Fue en la calle 37 sur, por el teatro, y con el tiempo ocupó el lado derecho —y hacia atrás— de la iglesia (donde está hoy el banco Caja Social).

En 1852, y por acuerdo municipal, el cementerio se trasladó al sitio actual, en Milán Vallejuelos, sobre la av. Fernando González (también av. El Poblado, cra. 43A o la 11) entre las calles 40 sur y 41 sur. La razón del cambio respondió a políticas de salud pública: ya las iglesias católicas no podían presentar este tipo de situaciones dentro de las zonas urbanas.
Todavía no era el lugar que vemos hoy. Aquel combinó en su edificación algunas tumbas. (Y aquí, un paréntesis: en el camposanto actual solo hay 2 tumbas en tierra: una, de un prestigioso médico, Francisco Restrepo Molina conocido por su humanidad, humildad y caridad. Y justo al frente, uno de los políticos más representativos, 6 veces alcalde: Jorge Mesa Ramírez).

En la década de 1800, medía 11 varas de longitud (poco más de 9m) por 8 de ancho (casi 7m), tenía tapias y cubierta de teja, 2 puertas: la principal (a la av. Fernando González), tenía cerradura, y otra en mal estado, al lado occidental. Para 1874 contaba con 2 ataúdes, uno en buen estado y otro muy deteriorado; se prestaban para las velaciones y luego enterraban a la persona envuelta en sábanas. Luego tuvo capilla.

En 1937 se reunió la junta de fábrica de la iglesia y se amplió el cementerio con un lote del terreno donde se había construido dicha capilla en 1931. Es decir, el espacio en el que hoy está la cripta central, la que le da la cara a la entrada principal.

Sobre esta última aludida lo que se sabe es que la original habría sido diseñada por Agustín Goovaerts en piedra ferrita; era un torreón central con 2 puertas pequeñas a los lados, pero cuando se amplió la av. El Poblado esa parte del cementerio se perdió, así que en 1957 se remodeló de nuevo, por cuarta vez y por completo. Fue la intervención que le dio el aspecto actual, el que no es posible percibir al entrar.
Desde el aire sí se puede. Las 5 criptas con galerías y la cripta central dan forma de trébol al camposanto. En la mitad de la última, imponente, estira su mano un “Cristo resucitado”, réplica de la escultura de Santa Gertrudis que fue traída de Francia a finales de 1800. Es más, por un tiempo se llamó Cementerio de la resurrección, pero no fue el nombre más usual, por eso pasó a ser simplemente Cementerio Parroquial del Municipio de Envigado (porque, recordemos, es administrado por la parroquia).

Las criptas mencionadas son circulares y tienen tumbas en las paredes. Las galerías también se componen de bóvedas y osarios, y se ubican a los lados del camino central del lugar. Todo esto se aprecia al recorrerlo, pero nada se compara con la posibilidad de verlo desde arriba. A pesar de que subiendo al “Resucitado” se puede tener una buena vista del paisaje que rodea al cementerio, no es igual.

Que sean circulares significa, para el historiador Carlos, el ciclo de la vida. Así como el trébol: “De buena suerte y energía; cíclico, como el ciclo de la vida”. Lo dijo precisamente junto a la cripta central, rodeada por un mosaico, “que también representa el ciclo de la vida: la mano del creador arroja semillas sobre la tierra, que vuelven a dar semillas y frutos vuelven a desaparecer para volver después”.

Esa, la del centro, es la más amplia de todas. Es una cripta con tumbas de 1952, 1949, 1928, 1902 (posiblemente se trasladaron muchos muertos del cementerio anterior). Las bóvedas del medio son destinadas para sacerdotes, y en el segundo piso (aquel desde el que se observa todo el cementerio y un poco de sus alrededores) están enterrados otros curas y algunas familias prestantes.

Sobre las demás personas enterradas, conocimos que no eran tan relacionadas con el sector obrero del municipio (como antes), sino con el comercial. Y al ser, en su mayoría, osarios, algunos cuentan con familias completas. Las partes nuevas (galerías), por su parte, combinan osarios con bóvedas. Son espacios muy profundos, aunque los tamaños de las bóvedas varían, hay propias y alquiladas.

La decoración es un factor común, los visitantes manifiestan su dolor y el luto en las tumbas con diferentes maneras de adornar: la bóveda de una niña con muñecas de colección, la de un joven con motos (seguro eran su pasión), varias con mensajes escritos de manera directa a los seres queridos que allí descansan y otra con muchas advocaciones de la virgen son solo ejemplos.

Seguramente casi todos los que yacen en el camposanto fueron despedidos antes con misa en una parroquia y trasladados en algún vehículo. Solo ha de haber unos cuantos a los que les tocó ser enterrados en Santa Gertrudis luego de ser llevados al hombro.

 Para entender la magia que logra despertar un proyecto vial en cada uno de sus hallazgos no hace falta ser arqueólogo, aunque cuánto quisiera saber de esta ciencia, así fuera lo mínimo de sus bases.

Con seguridad se hubiese triplicado mi fascinación al conocer que mientras avanzan las obras de metroplús en su tramo 2A la historia de Envigado va ganando elementos que la pueden recontar.

Por suerte di con el indicado y ahora eso, que para mí fue tan valioso (al punto de considerarlo mágico), lo puedo compartir con ustedes. Conocí a Juan Pablo Díez, quien aparte de ser el director de investigación en la corporación Sipah (Sociedad de Investigación, Patrimonio, Ambiente e Historia) es el arqueólogo titular de la licencia del proyecto que hoy avanza por la cra. 43A, entre San Marcos y el Parquecito del Índer. Esto fue lo que me contó.

Otros 3 colegas conforman su equipo de trabajo y de lunes a domingo (también si hay festivos), en horarios de la obra incluyendo los nocturnos, son los ‘otros ojos’ de las máquinas, puesto que la única forma de garantizar que una obra no haga un daño de patrimonio arqueológico es que tenga un acompañamiento permanente. “Siempre el arqueólogo debe estar al pie de donde se esté haciendo el movimiento de tierra, sea manual o mecánico, para determinar y garantizar”, enfatizó.
Y desde un comienzo quiso hacer un paréntesis para despejar una inquietud de la comunidad. Díez me aclaró que el hallazgo arqueológico tiene una particularidad: se detienen las labores de obra solo en el punto del mismo, “si tenemos una obra que mide más de 1 km y el punto del hallazgo mide 10 m de largo x 10 m de ancho, tenemos una obra de 9900 m y pico que continúa, y no tiene por qué estar parada. Han surgido desinformaciones, pero el proceso de arqueología en el tramo 2A de metroplús no ha frenado la obra, no llega a ese nivel”.

Cuentan viejas historias
Continuó: “El balance reciente mostró que las actividades de rescate hasta ahora han tomado en días hábiles 2 meses y medio y en el punto exacto del hallazgo. No es que la obra haya estado frenada 2 meses y medio; los puntos específicos, en su totalidad, se han tomado ese tiempo para ser rescatados”.

Aclarado esto, pasó a explicar el valor histórico y patrimonial de lo que arroja hasta el momento el primer tramo de este sistema de transporte, en el que se han encontrado 3 tipos de vestigios de interés arqueológico.

En primer lugar están los fragmentos de cultura material (restos de cerámica, herramientas de piedra, restos de loza); los hay desde 2000 años de antigüedad hasta pedazos de vidrio producidos seguramente en los s. XIX o XX y que lo que los hace arqueológicos es que al analizarlos a contraluz se les descubren imperfecciones, burbujas y basuritas, detalles que dejan ver su trabajo artesanal y no de producción industrial.

Esa información no está registrada ni se relaciona aún con el desarrollo urbano. Estos han sido hallados en aproximadamente 56 puntos de la obra (se encuentra un elemento, se detiene la máquina, se levanta y se guarda. Por ahora es eso, el análisis vendrá en la época de laboratorio).

En segundo, los suelos sepultados: pequeños fragmentos de suelos que corresponden al relieve original antes de la construcción de la ciudad. “En esos reductos se desarrolló la vida de las comunidades indígenas y de los primeros colonos, y en ellos, que por cualquier motivo no fueron alterados en la ciudad, se hallan los elementos de cultura material”, dijo el arquitecto.

Calculó que hasta el momento van unos 30 puntos con reductos de suelo, los cuales miden desde casi 1 m hasta 15 m: “Son suelos orgánicos (casi siempre negros), y ese es un gran hallazgo, pues son elementos en su punto de reposo original”, sentenció.

Otro dato interesante es que con muestras de suelo original se puede analizar, por ejemplo, el polen y con este se puede saber qué vegetación había en la época (reconstrucción ambiental).

Este segundo todavía no se ha destapado, porque la obra no ha llegado hasta allá, pero está a 1 m de profundidad y se cree que podría ser prehispánica. Díez acotó: “Hemos notado que el desarrollo del municipio no ha generado movimientos muy fuertes, lo que ha hecho son rellenos y vaciados de suelos para compactarlos y sobre ellos desarrollar la ciudad; las intervenciones y excavaciones más fuertes se han dado donde van las redes de diferentes tipos, pero el resto de la ciudad (sus casas y vías) tiene elementos y suelos por debajo”.

El tercer grupo lo conforman estructuras arquitectónicas que obedecen a la red húmeda de la ciudad desde sus inicios; es decir, el alcantarillado y el acueducto desde el comienzo de la vida urbana de Envigado.

Las construcciones con formas, tamaños y puntos de localización demuestran que no eran casas una seguida a la otra, sino casi que de esquina a esquina. “Estamos hablando de cuando eran mangas y potreros, períodos de 1800 probablemente”, dijo.

Son las famosas acequias, de interés arqueológico sobre todo por sus componentes arquitectónicos e ingenieriles (adobes de barro cocido, macizos, rocas traídas de río, algunas de más de 200 kg); no pegados con aglutinante, sino con argamasa o entre ellos, porque el tiempo los pegó.

Las hay desde 20 cm hasta 4 m, y esto habla de función; por ejemplo, las más superficiales podrían ser conducciones de agua. Pero su importancia histórica es inmensa, al existir la posibilidad de entender y reconstruir cómo era la vida de Envigado en esa época. Esto, con los desechos, que arrojan información sobre qué enfermedades había (agua potable o contaminada) y su crecimiento poblacional, entre otros aspectos.

Hay acequias valiosas por destacar (van unas 30), pero cómo no mencionar el que podría ser uno de los antiguos andenes del municipio y su muro de contención (a partir del muro estarían las viviendas). Según los cálculos del conocedor, su rango cronológico se ubicaría entre 1880 y 1950; está entre las calles 38 sur y 38A sur.

El experto recordó 2 hallazgos de este grupo que han sido de gran interés: al frente de la Fiscalía se encontró sepultado un canal hecho en tierra que sería de conducciones antiguas de agua, en el período prehispánico; está a 70 cm de profundidad. Y a la altura de la calle 34 sur se halló una construcción en piedra, sepultada y sin ningún aglutinante moderno (escombros, cemento, pegante, teja).

Fotos: cortesía

ia y trasladados en algún vehículo. Solo ha de haber unos cuantos a los que les tocó ser enterrados en Santa Gertrudis luego de ser llevados al hombro.

La historia del templo católico como lugar central de la población y del territorio, de concentración, de brújula y eje principal del municipio, se remonta a la época del desarrollo rural, entre 1650 y 1770, cuando el visitador Francisco Herrera Campuzano, adjudicó los terrenos de Envigado, el Ancón e Itagui a Doña María de Quezada, viuda del capitan Juan Dazza. La venta de lotes de tierras atrajo a nuevos colonos, algunos españoles, que en compañía de sus esclavos, se fueron ubicando en la zona.

Varias familias como los Vélez, los Benítez, los Sotos, los Isazas, los Restrepos, los Fernández, entre otros, quienes conformaron las primeras generaciones de pobladores de toda la zona sur del Valle del Aburrá.   Las primera unidades de producción agraria son haciendas que incorporan todas las actividades propias, con establos, pesebreras, sementeras o parcelas con cultivos de pancoger, casa de molienda y

alojamiento para los esclavos. Un ejemplo típico de la hacienda colonial es la casa de la cultura, “Miguel Uribe Restrepo”, que conserva parte su estructura y disposición espacial.

El primer templo católico  se ubicó en el sector de San Rafael, construido por la familia De la Calle y su principal cabeza, Don Francisco de la Calle, quien construye una capilla en su hacienda en 1750, dedicada a Nuestra Señora de los Dolores, luego de obtener la licencia el 28 de julio del visitador Melchor Gutiérrez de Lara. Previamente habían obtenido autorización eclesiástica y justificado desde varios motivos: la existencia de aproximadamente 400 habitantes,

la necesidad de control social y moral, y el difícil traslado hasta la Villa de la Candelaria para los oficios religiosos.

Desde 1772, se inicia el proceso de erección de la parroquia en el parque principal con la gestión de las principales familias de la clase alta como los hacendados blancos para obtener los permisos eclesiásticos de Popayán, capital de la Diócesis y jurisdicción a que pertenecía la villa de la Candelaria de Medellín y por ende el territorio de Envigado.

El cura vicario de la villa Juan Salvador de Villa y Castañeda hizo la solicitud ante el obispo de Popayán, Jeronimo Antonio Obregon y Mena, para erigir dos parroquias por incremento de los pobladores: Envigado y Hato Viejo (Bello). En ese mismo año de 1772 se levanta el expediente eclesiástico para corroborar las condiciones de erección. Se comisiona a José Jerónimo de la Calle, miembro principal de la élite local, para que reúna la información necesaria, y  es así como se levanta un censo que da como resultado 2.163 personas y el testimonio de varios de los representantes de la sociedad rural envigadeña, quienes declaraban las condiciones del sitio y las posibles rentas y recursos para el sostenimiento de la nueva parroquia. Entre ellos, tenemos a Don Vicente Restrepo, cabeza del tronco familiar, del cual desciende José Felix y Cristobal, el primer sacerdote de la parroquia. Otros testimonios fueron: José Palacio Estrada, Antonio Arango y José Antonio Isaci Atuesta. Este donaría las tierras donde se levantaría a partir de 1776, la plaza, calles y manzanas del casco urbano de la ciudad.

El 13 de julio de 1773, el obispo de Popayán decreta la erección de la nueva parroquia, ratificado por el gobernador de la provincia Juan Jerónimo de Encizo, en septiembre del mismo año. Sin embargo la capilla construida en el sector de San Rafael continuó prestando sus servicios hasta tanto no se construyera la nueva iglesia en los terreno donados por Isaci Atuesta, para iniciar el nuevo poblado urbano. Es allí en San Rafael, donde comienza a ejercer su ministerio el padre Cristóbal José Restrepo Velez, desde diciembre de 1775.

Hacia finales del siglo XVIII, la nueva capilla en la nueva plaza se convirtió en el centro religioso de la población. No se tienen datos de su construcción, sin embargo hacia mediados del siglo XIX, se volvió insuficiente para albergar a los habitantes, por su crecido número. Esa sí como mas de 80 vecinos, el 25 de septiembre de 1859 dirigen una carta al presbitero Julián María Upegui pidiéndole que interviniera con el Obispo y obtener el permiso de demolición del viejo templo y edificar uno nuevo.

El 21 de noviembre del mismo año el Obispo dispuso que se organizara una Junta con tal fin. Los trabajos se iniciaron pero pronto hubo que suspenderlos debido a la guerra civil de 1860. El Pbro. Simón de J. Herrera, encargado de la Parroquia, se dirigió al Obispo de Medellín Valerio Antonio Jiménez el 20 de octubre de 1864 pidiéndole permiso para continuar con el Templo. El 25 del mismo mes, el obispo Jiménez concedió el permiso y ordenó, que como tenían que destruir la antigua Iglesia pues la construcción era en el mismo lugar, que si para celebrar la santa misa no había capilla en la población se habilitará una y en los días festivos se celebrará la santa misa en la plaza. De Capilla sirvió una de las habitaciones de la Casa Cural y en los días festivos se celebraba la santa misa en un tablado construido en el costado occidental de la plaza. El 16 de noviembre de 1864 se reanudó la construcción.

Tiempo después lo continuó, bajo la hábil dirección del ingeniero Henri Breche, el presbitero Jesús María Mejía, quien después de grandes esfuerzos y dificultades tuvo el gusto de terminarlo y hacerlo consagrar solemnemente el 24 de febrero de 1897.

Breche había llegado en 1856 a explotar minas en compañía de otros ingenieros franceses Adolfo y Pablo de Bedout, Armand de Coleville, Eugene Lutz y el conde Adolfo de Bourmount. El ingeniero francés se quedó un tiempo trabajando en algunas obras y retornó luego a Francia hacia finales del siglo.

 

 

 

RECUENTO GENEALÓGICO Y BIOGRÁFICO SOBRE ALGUNOS DE LOS MIEMBROS DEL APELLIDO RESTREPO.

 

– FAMILIA RESTREPO LONDOÑO –

 

Un valioso regalo que le hiciera el pueblo español a la paradisíaca e incipiente aldehuela de Aná y a todo este Valle de Aburrá, fue el dejarnos para eterna memoria el apellido Restrepo, hace poco más de tres siglos y medio, suceso motivado por la llegada a estas tierras del asturiano Alférez Don Alonso López de Restrepo y Méndez, nacido en el año de 1620 en el lugar conocido con el nombre de Restrepo cerca de la Vega de Rivadeo en la Feligresía de San Esteban de Piantón, dentro de la jurisdicción de Castropol. Su primo Marcos López de Restrepo del Águila, natural de San Lúcar de Barrameda, llegó poco tiempo después con el fin de contraer matrimonio con Magdalena Guerra Peláez, hermana menor de María Josefa con quien ya se había casado Don Alonso. Así pues, Don Alonso y Don Marcos son considerados como las personas que dieron origen en el territorio sur de Indias al apellido Restrepo. Con el paso del tiempo sus descendientes fueron regando esta semilla.

En estos tres siglos y medio, hemos visto sobresalir a muchos de sus descendientes en todos ámbitos posibles; en el manejo de la cultura, la política, la administración y labores del  Estado, sabios ministros de la Iglesia, en fin, en todos los oficios que se requirieron para la formación de los destinos de la Patria y su marcha destacándose ejemplarmente para los logros de un mejor futuro.

Podemos mirar en la primera parte de este trabajo, que comprende los cuatro primeros cuadros genealógicos, detallando en el primero a las personas que antecedieron  a Manuel y Lola, quienes dieron  origen a al  tronco que formó las diversas familias que componen el árbol con las líneas o “ramas” de los descendientes de Manuel Restrepo Echeverri y su señora María Dolores “Lola” Londoño Posada.  (Ver cuadros 1, 2, 3 y 4).

Manuel Restrepo y Lola Londoño.

 

A continuación en los cuadros finales, se detalla, la genealogía de algunos de los descendientes de Alonso López de Restrepo y Méndez, quien fue el primero en llegar a nuestro país con el apellido Restrepo. (Ver cuadros 5, 6, 7 y 8)

Mostraré una sinopsis biográfica de algunos de los más destacados representantes de las familias que hacen parte de esta rama del árbol genealógico de los Restrepo de ascendencia antioqueña, comenzando por la línea familiar de mis padres.

Manuel Restrepo Echeverri, mi padre, nació en Rionegro, Ant. el 13 de abril de 1888 y falleció el 30 de abril de 1952 en la ciudad de Medellín.  Fueron sus padres Don Agapito Restrepo González y Delfina Echeverri Echeverri. Desde muy joven emprendió la vida de los negocios cuando su familia se trasladó a Medellín, en el comercio abarrotero en el Guayaquil comercial, residencial  y tranquilo de esa época. Quien conoció a quien su esposa y contrajo matrimonio el día 21 de abril de1914. De esta unión se procrearon ocho hijos, cuatro mujeres y cuatro hombres, de los cuales dos fueron religiosos, Monseñor Alberto Restrepo Londoño, secular del Seminario Conciliar de Medellín (Ver información  cuadro No 1 de los Restrepo) y la Madre Luz Elena Restrepo Londoño, religiosa de la Compañía de María, colegio de la Enseñanza en Medellín.

Se distinguió como comerciante en abarrotes y en la industria ladrillera donde dio empleo a muchas personas con quien fue generoso y humanitario; se recuerdan las donaciones de becas para estudiantes seminaristas de escasos recursos.

María Dolores Londoño, mi madre, era hija de Víctor Londoño Londoño y de Leonisa Posada Restrepo, descendiente de Don Alonso López de Restrepo y Méndez  por la rama de su bisnieto José Lorenzo Vélez de Rivero y sobrina de Juan de la Cruz Posada Restrepo, hermano de Leonisa. (Ver cuadro No 2 de los Restrepo y No 8 de la los descendientes de Alonso Restrepo) y emparentada con Jorge Posada Greiffestein, quien fue presidente de Fabricato, por ser nieto del Dr. Juan de la Cruz Posada Restrepo.

Fue la mayor de 16 hermanos, entre los cuales se destacaron Jesús, Eduardo, Víctor (hijo), Abel y RamónH Londoño Posada; algunas de sus hermanas fueron casadas con prestantes hombres públicos.

Antonio Restrepo Echeverri, mi tío,  quien se distinguió como industrial en productos de chocolate y derivados. Su señora esposa Elisa Escobar, era prima de la esposa de Don Alejandro Ángel conocido hombre público y financista.

Elías Restrepo Echeverri, tío, casado con Teresa Gaviria, se desempeñó como administrador del Tejar Guayabal, propiedad de Manuel su hermano, situado en la carretera a Cristo Rey.

Carmen Restrepo Echeverri, tía, casada con Jacinto Salazar Mora, padres de profesionales distinguidos de la ciudad.

Concepción “Concha” Restrepo Echeverri, tía, quien fue religiosa en Bogotá.

De mis hermanos: Hijos de Manuel y Lola.

Monseñor Alberto Restrepo Londoño, sacerdote. (Ver biografía en la genealogía de los Restrepo, cuadro No 2).

Nora Restrepo Londoño, nació en el año de 1919 y falleció en 1999 en Medellín; religiosa de la Compañía de María (Colegio de la Enseñanza, Medellín). Ocupó diversos cargos en la comunidad, residió en la ciudad de Roma por algún tiempo enviada por su congregación. Como religiosa se conoció con el nombre de la Madre Luz Elena. (Ver cuadro N° 2, de la familia Restrepo)

Blanca Restrepo Londoño, nacida el 28 de diciembre de 1920, casada con Ricardo Barrientos Trujillo,( ambos fallecidos) de cuya unión hubo un hijo el comerciante Mauricio Barrientos Restrepo, casado con Sandra Uribe Vásquez y dos nietos; Ricardo nacido en Medellín y Juan Pablo, nacido en San José de Costa Rica, donde reside desde hace algún tiempo. (Ver cuadro N°2)

Jairo Restrepo Londoño, fallecido y casado con Olga Correa de Greiff (fallecida en 1999) de su unión nacieron Sergio (fallecido en 2011), casado con Clara Madrid, sus hijos fueron Carlos Mauricio, Natalia y Sergio Andrés. Otros hijos del matrimonio, Juan Jairo, Gloria Lucía (fallecida), Andrés y María Elena Restrepo Correa. (Ver cuadro N° 2). Olga Cecilia Restrepo Correa, casa en primer matrimonio con Jorge Gallego  con el cual tuvo dos hijos, Jorge Andrés, casado con Marcela García y Paula María, casada con Jorge Eduardo Villegas Robledo y residentes en los Estados Unidos. En su segundas nupcias con Iván Darío Mondragón.

Margoth Restrepo Londoño, casada con Johnny Bliss Gómez (ambos fallecidos), oriundo de Nueva York de ascendencia alemana, de profesión Arquitecto, egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana. Sus hijos fueron Richard, casado con Ángela María Solórzano Gómez, sus hijos fueron Catherine y Hass Bliss Solórzano. De Catherine, descienden sus nietos Tomás y Sara. Su única hija  Mary Ellen, publicista residente en Medellín. (Ver cuadro N° 4)

Alfonso Restrepo Londoño, autor del presente trabajo (Ver información más adelante)

Jorge Restrepo Londoño, nacido en 1931, industrial, fundador de FIVRES, en Medellín y de Mosaicos Restrepo, rdta última en sociedad con su cuñado Johnny Bliss. Casado con Amparo Restrepo Jaramillo, de su unión son sus hijos: Jorge Enrique (piloto de aviación, fallecido) casado con Luz Elena Montoya López, su familia estaba compuesta por sus hijos Alejandro, Andrés, Jorge Emilio y Susana.

  • Su hijo Oscar, casado con Beatriz Barth Olarte, con dos hijos; Simón y Tomás.
  • Su hijo Juan Camilo, en unión con Inés Elena Toro Henao, de quien procede con su hija Samara Restrepo Toro y su otro de hijo Esteban Restrepo Restrepo,
  • Su única hija mujer, Eliana, casada con Fernando Monsalve, quienes tienen los siguientes hijos; Juan Fernando, Mauricio y Miguel, estos últimos son gemelos. (Ver cuadro N° 3)

Luz Elena Restrepo Londoño, nacida en 1935 y fallecida en 1993 en Medellín; casada con Oscar Navarro Mesa (nieto del fotógrafo Rafael Mesa), del cual proceden sus hijos Juan Carlos y Sergio.

Juan Carlos, casado con Gloria Bohórquez tienen sus hijos Daniela y Santiago, residentes en Medellín.

Sergio, casado con María Stella Gómez Palacio, residentes en Miami, Florida. (Ver cuadro N° 4)

NOTA: Don Manuel Restrepo y Lola Londoño dejaron una descendencia de 8 hijos, 22 nietos y 31 bisnietos, para un total de 61 descendientes directos, hasta el presente.

FAMILIA DEL AUTOR.

Alfonso Restrepo Londoño, nacido en Medellín en 1927, casado con Libia Uribe Restrepo (Ver cuadro N° 3). Pintor, escritor, poeta e historiador y aficionado a la Genealogía. Actualmente presido el Centro de Historia de Envigado, y como miembro de Número desde el mes de mayo del 2007, igualmente como miembro de Número de la Sociedad Bolivariana de Antioquia, en la actualidad ocupo el cargo de Tesorero. He pertenecido a varios círculos literarios en la ciudad de Envigado y nombrado por la Tertulia Cultural y Artística de la Biblioteca José Félix de Restrepo de la misma ciudad, como Decano de Poetas. He realizado dentro de mis aficiones literarias un libro titulado, POEMAS DE UN PINTOR DE PALABRAS y varios artículos con carácter histórico para publicaciones del Centro de Historia de la localidad, tales como: La historia del Tranvía Eléctrico de Medellín con énfasis en la línea de Envigado. Sobre la Biografía del Caratejo Vélez (Santiago Vélez Escobar, poeta, músico y repentista antioqueño, de Titiribí).

Bachiller del Colegio San José, en Medellín del año 1945. En mi juventud y hasta mi edad adulta participé como aficionado en deportes como el ciclismo y el Tenis de Campo, además de otros deportes. De mi vida familiar y hogareña, han sido  mis hijos Guillermo, Luis Fernando, Ana María, Nohra y ocho nietos.

Libia Uribe Restrepo, mi esposa, hija de Rafael Uribe Toro (fundador de Villa Cesar –Tapartó) y Tulia Restrepo Uribe, oriundos de Andes Antioquia. Estudiante del Colegio de la Presentación de Medellín. Sus hermanos fueron nueve, los dos mayores fueron hermanos medios, sobreviven tres y han  fallecido seis.

Mis hijos:

  • Guillermo Restrepo Uribe, nacido en 1952, casado con Clara Rico Mesa, sin hijos. De profesión Ingeniero Forestal, realizando especialización en Curitiba Brasil y el Doctorado en la Universidad Laval en Quebec, Canadá. Trabajó un año con el gobierno francés y terminado ese período, se dedicó a viajar por Europa, Asia, África y varios países del mundo.
  • Luis Fernando Restrepo Uribe, nació el año 1955, en unión con Ángela Muñoz Arbeláez, su descendencia son dos hijas, Mónica y Daniela. Con su segunda unión, con Nidia Echeverri Manzano.
  • Ana María Restrepo Uribe, nacida en Medellín, casada con Orlando Aristizábal Giraldo, Ingeniero Químico de la U.P.B. De su unión nacieron María Clara, Economista de EAFIT, actualmente se encuentra realizando un posgrado en la Universidad de New York, labora en la actualidad con la empresa de Cementos Argos. Casada con Esteban López Vargas, economista y realizando en la actualidad su posgrado en la misma universidad. – Ana María, profesional en Negocios Internacionales de EAFIT, actualmente labora con la empresa FAMILIA de Colombia. Casada recientemente con Esteban Correa Villegas, profesional Médico veterinario del CES, actualmente labora con la Empresa Alpina en Medellín. – Sus otros dos hijos Felipe, economista, quienes laboran en Banca de Inversión, Bancolombia y el segundo Santiago, Ingeniero de Producción egresados de EAFIT, labora en Procter & Gamble en Medellín.
  • Nohra Restrepo Uribe, Abogada de profesión, casada con Jorge Villegas Restrepo, ingeniero electrónico, con dos hijos, Mauricio (Ingeniero Eléctrico de la UPB.) y Lina, soltera, terminó estudios en EAFIT, en Administración de Empresas. (Ver cuadros N° 1 y 3 de la familia Restrepo Londoño)

 

 

 

 

 

  LOS RESTREPO

  • DE AYER Y HOY  –

Historia del apellido Restrepo y sus protagonistas

 

ALFONSO RESTREPO LONDOÑO

Presidente del Centro de Historia de Envigado.

Miembro de Número de la Sociedad Bolivariana de Antioquia.

 

INTRODUCCIÓN

ESCUDOS DE LOS RESTREPO

Acogiéndome a la tesis de algunos genealogistas, pero muy en especial la que nos confirma el actual Presidente de la Asociación de Genealogistas de Colombia, doctor Luís Álvaro Gallo Martínez de que el apellido RESTREPO es originado en Antioquia, puesto que en España está extinguido, y que quienes primero llegaron de la península Ibérica fueron Alonso López de Restrepo y Méndez y poco después, su primo Marcos López de Restrepo del Águila, los cuales conservaron el López en las dos primeras generaciones, quitándoselo de ahí en adelante, salvo unos pocos, y la preposición “De”, la suprimieron en el período de la independencia casi todos, por lo cual se sostiene que el apellido RESTREPO como tal, se origina en Antioquia.

Jorge Velando Ugarteche, Miembro del Número del Instituto Peruano de Investigaciones Genealógicas (El Colombiano, Nov. 15 de 1987), textualmente anota: “A raíz de la división del mundo Cristiano por el protestantismo, la Iglesia inició la Reforma Católica, llamada generalmente Contrarreforma, 1545 hasta 1563 . . ., A fin de que fueran identificados perfectamente los católicos, el Concilio dispuso de que en todas las Parroquias se llevasen libros de registro de bautismos, matrimonios y defunciones, y que se conservaran “por siempre jamás”.  Gracias a dicha disposición, los libros se guardan hasta hoy, y son la principal y casi única fuente de genealogía, importante ciencia auxiliar de la historia. Nos dice además, el Pbro. Daniel Restrepo González en su libro recientemente publicado y dedicado a su padre el Dr. Francisco Restrepo Molina, en el cap. 32, Genealogías, lo siguiente:

“Es bueno mostrar de dónde vienen mis papás, cuáles son sus raíces, presentar su genealogía, decir quiénes fueron ellos, cuál fue su estirpe.  Eran gentes aunque pobres. No está la alcurnia en la riqueza ni está en el poder, radica en el valer. Tanto vale uno, cuanto es. El Concilio Vaticano II lo expresó diciendo: “El hombre vale más por lo que es que por lo que tiene (G53,35)”.  Amargo fuera que uno tuviese que suscribir estos versos:

“Yo no sé dónde nací,

Soy gajo de árbol caído

ni sé tampoco quién soy;

que no sé dónde cayó

no sé de dónde he venido,

¿Dónde estarán mis raíces. . .?

ni sé para dónde voy.

¿De qué árbol rama soy yo?

 

Para este trabajo he elaborado tres cuadros genealógicos sobre el apellido RESTREPO, todos encabezados en sus dos primeras casillas A y B, que conformar la 1ª y 2ª generación, primeros ascendientes directos de quienes lo tengan en estos tres cuadros por lado paterno a materno. En la casilla A, con el asturiano, el Alférez Alonso López de Restrepo y Méndez, llegado al Valle de Aburrá aproximadamente en 1652, donde se estableció y residió hasta su muerte en 1681, en donde había contraído matrimonio con doña María Josefa Guerra Peláez de la Cámara, natural de Santafé de Antioquia, pero vecina de la Villa.  Para la segunda casilla, la B, de la 2ª generación, continúo solamente con uno de sus nueve hijos, don Alonso López de Restrepo Guerra Peláez, a quien le decían El Mozo. Del matrimonio de este último con doña Catalina López Atuesta, reseño a tres de sus hijos, cada uno cubriendo la descendencia de uno de los tres cuadros, así: en el Nº 1, Alonso José de Restrepo López Atuesta con su esposa Ana María Vélez de Rivero Toro, quienes dan origen a 11 ramas familiares; en el Nº 2, Pedro José de Restrepo López Atuesta, con Josefa María Ventura Vélez de Rivero Toro, su esposa, originando siete ramas, y en el Nº 3, Juan José de Restrepo López Atuesta con su señora María Luisa Guerra Peláez Echeverri, para nueve ramas más, totalizando 27.  Es de notar que a partir de esa tercera generación, los López de Restrepo suprimieron el López, continuando con la preposición “De” hasta los tiempos de la independencia, no obstante, algunos pocos siguieron usando el apellido López.

Lugar de los Restrepo en Asturias

Podrán darse cuenta que en este escrito solamente se relaciona una mínima parte de la descendencia de don Alonso López de Restrepo y Méndez, puesto que son incontables los Restrepo que tuvieron y tienen uno de los apellidos más extendidos, ya no sólo en Colombia sino fuera de ella.

San Esteban de Piantón, Asturias, España.

Sitio de origen del apellido Restrepo, en Asturias, Esp.

CUADRO Nº 1

Columna 1 – Casilla S

ALONSO RESTREPO MORENO: nacido en Medellín en 1893. Médico cirujano de la Universidad de Antioquia en la que también fue profesor. Sus padres residieron en Abejorral. Su esposa, doña Luz, era hermana de don Pedro Luís Restrepo Botero. Su descendencia es numerosa.

Columna 1 – Casilla V.

AXEL RESTREPO RESTREPO: nació en Medellín, hijo del doctor Alonso Restrepo y de doña Luz Restrepo Botero. Médico endocrinólogo de la U. de A., con estudios de especialización en Estados Unidos. En 1985 publicó el libro “Sobrepeso y Obesidad”. Fallecido recientemente en edad temprana.

Columna 2 – Casilla N

Obispo MANUEL CANUTO RESTREPO VILLEGAS: nacido en Abejorral en 1825 y muerto en Guaduas en 1891. Hijo de José Antonio Restrepo Uribe y doña Paula Restrepo Villegas. Ordenado sacerdote en 1849. Estuvo de párroco en Aguadas y Salamina teniendo que huir de esta última población a los montes por persecuciones  También fue ingeniero y botánico; como escritor publicó Viaje a Roma y Jerusalén, orador  consagrado. Fue Obispo de Pasto, actuando como tal 45 años, desterrado por Mosquera, estuvo preso en un barco con enormes sufrimientos, regresando anciano a renunciar en 1873. El Papa León XIII le envió un Pontificio donde lo llamaba Hijo Dilecto de la Iglesia.

Columna 3 – Casilla S

MARCO RESTREPO BOTERO: fue hijo de don Francisco Restrepo Isaza y de doña Ana Joaquina Botero Márquez. Nacido en Sonsón, fue casado con doña María Blanca Jaramillo Arango. Comerciante del ramo textil, fue muy apreciado. En sus últimos tiempos se dedicó a la ganadería. Deja gran descendencia. Una de sus hijas, Amparo, es casada con el industrial Jorge Restrepo Londoño.

Columna 4 – Casilla P

ANTONIO JOSÉ RESTREPO TRUJILLO “ÑITO RESTREPO”: nació en Concordia, Antioquia, en 1855 y murió en Barcelona, España en 1933. Sus padres fueron Indalecio Restrepo Restrepo y María Teresa Escobar Trujillo. Habiendo completado todos sus estudios en la U. de A., en 1876, pero no obstante no haber recibido el grado de abogado, se constituyó como uno de los mejores juristas de la época. Trabajó en las minas del Zancudo en Titiribí. Orador destacado en Cámara y Senado, Procurador General de la Nación y cónsul en la ciudad de Havre, Francia. Amigo de Marco Fidel Suárez. Sus escritos se publicaban con frecuencia en la prensa. Fue un poeta y repentista que nos legó muchas anécdotas. El presidente Concha lo nombró abogado para defender los derechos sobre límites con Venezuela, obteniendo ruidoso triunfo para el país. Con el legendario trovero campesino Salvo Ruíz en titiribí, en las fondas camioneras, con aguardiente tiple, organizaban deliciosas parrandas.

Columna 5 – Casilla V

DIEGO CALLE RESTREPO: hijo de Conrado Calle Lema y Laura Restrepo Jiménez. Titiribí, Ant., 1926. Contrajo matrimonio con Marta López Restrepo. Fue gerente de Empresas Públicas de Medellín entre 1976 y 1985. Director del Banco Interamericano de Desarrollo. Ministro de hacienda, jefe de Planeación Nacional, embajador, gobernador de Antioquia, senador de la república, economista no graduado, poeta, autor de “Cuando estoy lejos de ti”, Al aguardiente, décimas.

Columna 6 – Casilla V

ALFONSO RESTREPO MORENO: abogado, nacido en 1908 en Santo Domingo, Ant., Gobernador (E) 1949. Uno de los fundadores de la U. Católica Bolivariana y de Comfama. Es el padre del subsidio familiar en el país. Era hermano de Jaime Restrepo Moreno, ex alcalde de Medellín e hijo de Pedro Pablo Restrepo y Ana Rosa Moreno Jaramillo. Estuvo casado con doña Margarita Restrepo Jaramillo, sobrina del presidente Carlos E. Restrepo.

 

Columna 7, 8, 9 Y 10 – Casilla I

JOSÉ MIGUEL RESTREPO PUERTA: oriundo de Capacabana, nacido en 1755. Fue gobernador de Antioquia, casado con Leonor Vélez de La Calle, padres de José Manuel, Francisco María y José María Cruz Restrepo Vélez.

 

 

Columna 7 – Casilla P

CAMILO C. RESTREPO CALLEJAS: 1864 – 1932. Medellín. Estudió ingeniería en Estados Unidos y fue ingeniero jefe del Ferrocarril de Antioquia, gobernador por dos ocasiones. Designado a la presidencia de la república. Casado con Ana Mejía Trujillo, hermana de don Gonzalo Mejía

Columna 8 – Casilla P

OBISPO BERNARDO HERRERA RESTREPO: nació y murió en Bogotá, 1844 – 1928. Fue el cuarto obispo en Medellín. Era nieto de José Manuel Restrepo Vélez.

Columna 7, 8, 9 y 10 – Casillas L, N y P.

 

JOSÉ MANUEL RESTREPO VÉLEZ: nació en Envigado el 30 de diciembre de 1781. Hijo del gobernador de Antioquia José Miguel Restrepo Puerta y doña María Leonor Vélez de la Calle. Casó con doña Mariana Montoya Zapata. Gobernador de Antioquia. Pasó a vivir a Bogotá donde ocupó importantes cargos, secretario de Bolívar y Santander. Escribió “Historia de la Revolución de Colombia”. Fundador de Heliconia, Antioquia, abuelo del obispo Bernardo Herrera Restrepo. Viajó con Caldas por Anolaima, La Mesa, Melgar, Cungay, Pandé y Fusagasugá estudiando la botánica de la zona y esos conocimientos y los adquiridos en el Observatorio Astronómico, le sirvieron para escribir su geografía de Antioquia. En 1827 se publica en París la primera parte de la Historia de Colombia y en 1850, allí mismo, la Historia de la Revolución de la República de Colombia en cuatro (4) tomos, siendo esta obra la primera y la base para todas las investigaciones sobre la historia de la república.

Por sus investigaciones sobre las plantas, el naturalista Kunth Carl Segidmund clasificó una orquídea de Colombia, la cual contempla alrededor de 50 especies. Ecuador, Venezuela y otros países de América, como la “Restrepia Antennifera” en París, en el Instituto Lineo en 1816, Murió el Dr. Restrepo  en Bogotá en 1863.  Los documentos que recogió durante toda su vida quedaron al cuidado de sus hijos, los que fueron transmitidos de generación en generación y hoy se encuentran organizados en el llamado Archivo Restrepo.

José María Cruz y Francisco María Restrepo Vélez, hermanos de José Manuel, el primero fue abuelo de Camilo C. (Claudio) Restrepo Callejas y el segundo era el padre de Juan de Dios Restrepo Ramos “Emiro Kastos” y el abuelo del general de la Guerra de los Mil Días, Juan Jacobo Restrepo González, quien participó en la batalla de Aguadulce en costas del Pacífico. Los descendientes directos del doctor José Manuel son numerosos y residen en Bogotá. Juan Jacobo Restrepo González es el abuelo materno de Libia Uribe Restrepo, esposa del autor de este trabajo.

Columna 11 – Casilla S

OSCAR LONDOÑO RESTREPO: ingeniero químico de la Universidad Pontificia Bolivariana. Es hijo de Ramón H. Londoño Posada y su señora Inés Restrepo Posada. Fue el fundador de la fábrica Inextra S.A, hoy Procter & Gamble Colombia. Así mismo de la firma Ramonache. Londoño, actualmente Ramonache-Coninsa. Está casado con la señora Stella Posada Saldarriaga. Su hijo, Juan Guillermo Londoño Posada, es administrador de empresas de EAFIT, fue gerente de la firma Ramonache-Coninsa.y actualmente es el presidente de Colombiana de Inversiones “Colinversiones” y pertenece a diversas juntas directivas de grandes empresas. Casado con la señora Beatriz Hoyos Mejía.

 

 

 

CUADRO Nº 2

 

Columna 12 – Casilla T

MONSEÑOR ALBERTO RESTREPO LONDOÑO: hijo de Manuel Restrepo Echeverri y Lola Londoño Posada. Nació en Medellín en 1916 y murió en Portugal en 1983. Estudió en el Colegio de San José, pasando al seminario Conciliar de Medellín.  Se ordenó en 1940. Fue vicario cooperador de las parroquias de Santa Bárbara, San Roque, Caracolí, Nuestra Señora del Rosario en Bello y un año en parroquias de Detroit, Estados Unidos,  además de especializarse allí en ciencias psicológicas y económicas para prestar sus servicios nuevamente al seminario como síndico del mismo, a la Acción Católica Arquidiocesana, a la parroquia de Nuestra Señora de Lourdes de la cual fue su fundador, a la rectoría del seminario de Cristo Sacerdote, en La Ceja, Antioquia,  a la parroquia de La Eucaristía en donde estuvo como primer párroco, y por último en la de San José en el Poblado por espacio de 15 años hasta su muerte. El papa Paulo VI lo nombró camarero secreto de su Santidad.

Columna 13 – Casilla Q

MANUEL RESTREPO ECHEVERRI: nació en Rionegro en 1888 y murió en 1952 en Medellín. Casado con Lola Londoño Posada, hizo estudios en su tierra natal. Muy joven se trasladó su familia a Medellín donde tuvo comercio abarrotero, en terrenos de Belén y Guayabal montó la industria ladrillera que lo ocupó por el resto de su vida, también interviniendo en el negocio ganadero, siendo muy apreciado social y comercialmente. Fueron sus hijos monseñor Alberto Restrepo, Nora, religiosa, los demás casados, Blanca con Ricardo Barrientos, Jairo con Olga Correa de Greiff, Margot con Johnny Bliss, Alfonso (quien esto escribe) con Libia Uribe, Jorge con Amparo Restrepo y Luz Elena con Oscar Navarro.

Columna 14 – Casilla Q

FRANCISCO RESTREPO MOLINA: nació en Envigado en 1898, hijo de Francisco Restrepo Lalinde y María Jesús Molina Jaramillo. Estudió en el M.U.A y bachiller de la U. de A., graduado como médico cirujano en 1927. Se casó con doña Graciela González Ochoa, hermana de Fernando González. Profesor y miembro honorario del Centro de Historia de Envigado. Concejal, miembro de número de la Sociedad Antioqueña de Medicina Interna, miembro honorario de la academia de medicina de Medellín, profesor honorario de la U. de A.  Entre sus hijos están los sacerdotes Daniel y Alberto, que con su ministerio han correspondido haciendo el bien a los demás como lo practicaba su padre, muerto en 1976.

Columna 14 – Casilla Q

PEDRO LUÍS RESTREPO BOTERO: uno de los grandes industriales de Antioquia. Hijo de Emilio Restrepo Velásquez y Concepción Botero. Nació en Envigado 1909 y murió en Medellín en 1987. Su familia se trasladó a Amagá en 1917, por lo que tuvo que suspender sus estudios pero al lado de su padre aprendió la explotación del carbón, también transporte, fundición de metales, etc., y a los 17 años trabajó en el Ferrocarril de Amagá. Su contacto con la vidriería de Caldas lo llevó a que en 1928 se vinculara a ella, donde fue administrador por tres años y luego gerente. En 1939 se unió con su hermano Darío y configuraron la sigla Peldar, derivado de sus nombres, hoy una de las empresas más grandes de Colombia.

Columna 15 – Casilla Q

ERNESTO RESTREPO TIRADO: 1862 – 1948. Casado con Clementina Suárez Santander, nieta del general Santander, hijo de don Vicente Restrepo Maya y Dolores tirado. Estudió en Passy, Francia con los hermanos Cristianos. Director del Museo Nacional, cónsul en Sevilla, España por 18 años donde investigó los aborígenes americanos, publicando esa información en “Los Quimbayas, Descubrimiento y Conquista de Colombia” y otros. Perteneció a la Academia Colombiana de Historia y su presidente le hizo publicar el archivo del general Santander en 24 volúmenes de 350 páginas cada uno aproximadamente. General y Jefe Civil y Militar de Bogotá en 1901.

Tíos del Dr. Restrepo Tirado eran don Pastor Restrepo Maya de quien desciende Julio Restrepo de León, esposo de doña Hilda Koseschnik Uribe y don Marco Antonio Restrepo Maya, segundo abuelo de Hugo Álvarez Restrepo, uno de los mejores poetas actuales. Los Restrepo que aparecen en las columnas 14, 15, 16 y 17, descienden directamente de don Marceliano Restrepo Restrepo, gran generador de riqueza en Antioquia.

Columna 18 – Casilla LL

EUSEBIO RESTREPO ARANGO: nació en El Aguacatal (El Poblado) 1793. Con permiso que le concedió el obispo Gómez Plata hizo el traslado de la Capilla de San Blas, localizada en las playas del rio Aburra al terreno donde está actualmente (parque de El Poblado), que era de su propiedad, comprometido en compañía de vecinos de construir la nueva iglesia y hacer cada año la fiesta patronal a San José (nombre actual), por cambio solicitado por el donante. El permiso fue concedido en 1845 y erigida parroquia en 1876.

Columna 18 – Casilla Q

JUAN DE LA CRUZ POSADA RESTREPO: nació en Medellín en 1869. Estudio en el seminario de Medellín y en la Universidad de Antioquia, donde se graduó como ingeniero de minas, especializado en la Universidad de Berkeley, USA. Fue director de la mina El Zancudo. Estudio en la construcción de la Fábrica de Tejidos de Bello. En Cervecería Antioqueña, ingeniero interventor en el Ferrocarril de Amagá, gerente de Coltabaco, concejal de Medellín y presidente del mismo, habiendo conseguido préstamo en Estados Unidos para la construcción del tranvía en la ciudad; profesor de la Escuela de Minas, diputado a la asamblea, director de la Escuela de Agronomía, superintendente del Ferrocarril de Antioquia y de Empresas Públicas de Medellín. En 1925 publicó “La Ciudad”, sobre el antiguo Poblado. Entre sus hijos estaba la pintura y profesora Paulina Posada de Escobar y es nieto suyo el Dr. Jorge Posada Greiffeisten, ex gerente de Fabricato. Era nieto del anterior biografiado, Eusebio Restrepo Arango.

CUADRO Nº 3

Columna 19 – Casilla R

JORGE RESTREPO URIBE: nació y murió en Medellín, 1905 – 1990. Hijo de Isaac Restrepo Posada y Belén Uribe Amador. Fue uno de los alcaldes más dinámicos de Medellín, fundador de Valorización y de la firma familiar Explanaciones Mecánicas, “Explánicas”, que desarrollaron hermosas urbanizaciones en ese entonces, alejadas, que tuvieron gran valorización y de hermosos barrios. Fue fundador de la fábrica de paños Vicuña – Santa Fe. Hermano de Guillermo, Octavio, Julián y los presbíteros Liborio y Eugenio. Sus hijos fueron Darío, Álvaro, Oscar, Sergio, Jesuita e Iván, economista y uno de los más conocedores de la genealogía colombiana. El Dr. Restrepo Uribe publicó “Medellín, su origen, progreso y desarrollo”. Su padre, don Isaac, fue fundador en Bremen, Alemania en 1912 con su suegro Estanislao Uribe Ruiz, del Banco Alemán Antioqueño, que luego se llamó Banco Comercial Antioqueño, hoy día Banco Santander.

 

 

Columna 20 – Casilla U

LUÍS ALBERTO RESTREPO MESA: nació en Envigado. Nació en 1937 Concejal en ocho (8) períodos  y estuvo vinculado a la fábrica Grulla por 38 Años. Ha sido miembro de Número del Centro de Historia de Envigado desde marzo de 1962, habiendo ocupado allí varios cargos. Está casado con doña Imelda Betancur, de su matrimonio tiene dos hijos profesionales, Johnny, empresario en asesorías de sistemas y  Maribel, Contadora ( Costos y Auditoría), labora en la Contraloría del Departamento de Antioquia.

 

Columna 21 – Casilla O

CARLOS E. RESTREPO RESTREPO: era hijo de Pedro Antonio Restrepo Escobar y se segunda esposa Cruzana Restrepo Jaramillo. Nació en Medellín en 1867. Su abuelo paterno, Felipe, era hermano medio del Dr. José Félix de Restrepo. Casado con doña Isabel Gaviria Duque. Fue rector del Colegio Provincial de Antioquia, general de la Guerra de Los Mil Días, representante a la cámara, miembro de la Academia Antioqueña de Historia. Fue elegido a la presidencia de la república por la Asamblea Nacional para el período 1914 -1918. Firmó el tratado Urrutia – Thompson con Estados Unidos en 1914. Ministro de gobierno con Olaya Herrera y luego embajador ante la Santa Sede. Su hija Margarita fue la esposa de Fernando González. Entre sus nietos están Fernando Uribe Restrepo, sacrificado en el Palacio de Justicia por el M-19, el ingeniero químico Carlos Alberto Restrepo Hernández, exitoso empresario del país. Murió el Dr. Carlos E. Restrepo en Medellín en 1935. Su hermano don Nicanor, quien fue casado con doña Margarita Jaramillo Villa, fueron padres de importantes hombres que le dieron lustre a nuestra patria, como fueron el Dr. Gonzalo, Juan Guillermo, Cipriano, Diego y Gabriel Restrepo Jaramillo, entre otros, transmitiendo esos valores a sus descendientes en las recientes generaciones, tales como Juan Gonzalo Restrepo Londoño, Gonzalo Restrepo López, Nicanor Restrepo Santamaría, Eliseo y Andrés Restrepo Londoño, quienes han desempeñado honrosísimos cargos, todos ellos como son el de ministros de estado, gobernadores, alcaldes, embajador ante el Reino Unido de Inglaterra y de Estados Unidos, la gerencia de Ecopetrol, presidencia del Grupo Antioqueño, Gea, presidencia de Augura y además, grandes empresarios del campo, entre otros. Don Nicanor cubre la descendencia ubicada en el cuadro Nº 3, en las casillas    Nºs 22, 23 y 24.

 

Columna 25

JOSÉ FÉLIX DE RESTREPO VÉLEZ: nació en la finca La Doctora, Sabaneta, que pertenecía al llamado partido de El Envigado. A los 13 años ingresó al colegio de San Bartolomé en Santafé de Bogotá. Fue bachiller a los 16 años y de 20 se graduó de abogado. Fue maestro de Caldas, Torres, Zea y otros que posteriormente fueron protagonistas en los destinos de la patria. Profesor de filosofía en el Seminario de Popayán, ciudad donde contrajo matrimonio con doña Tomasa Sarasti y Ante en 1778. En 1816 regresó con su familia a Medellín, y fue vocal de su Cabildo. En 1921 como diputado al Congreso Constituyente pasó a residir definitivamente en Bogotá. Allí fue ministro y presidente de la Alta Corte de Justicia, consejero de Estado, secretario del interior y de relaciones exteriores, también presidente de la  Convención Constituyente reunida en Envigado del 13 de junio al 4 de julio de 1815. Considerado como el libertador de los escalvos y con el dictador Juan del Corral, quien apoyó el proyecto de Ley de Manumisión, aprobado el 20 de abril de 1814, vigente hasta 1816 por ocupación del Estado por el ejército español, pero nuevamente aprobada en el Congreso de Cúcuta el 28 de mayo de 1821. Su muerte ocurrió en Bogotá, septiembre 23 de 1832. Había nacido en noviembre 28 de 1760. El Dr. José Félix era tatarabuelo del presidente Carlos Lleras Restrepo y éste a su vez, abuelo del actual ministro de justicia, Dr. Germán Vargas Lleras.

Columna 26

LUCIANO RESTREPO ESCOBAR: nació en Envigado en 1812, hijo de Don Javier Restrepo Isaza y de su segunda esposa doña María Teresa Escobar Vélez, y murió en Medellín en 1885. En la revolución de 1831 estuvo como militar en la costa. Vivió un tiempo en Kingston, Jamaica, como socio de importante casa comercial y se casó en Santa Marta con doña Josefa María Díaz Granados. Fue gobernador del Estado Soberano de Antioquia, de noviembre de 1881 hasta marzo de 1885. Su gran espíritu de antioqueño emprendedor, lo llevó a fundar las poblaciones de Jardín, San Roque, Segovia y Yolombó. Fue el primero que trajo el ganado Holstein en 1884, de extraordinarios resultados en tierras frías. Otro de los hermanos de don Luciano era Juan Bautista, casado con doña Concepción soto, padres de 33 hijos.

 

 

Columna 27

MIGUEL URIBE RESTREPO: hijo de don Miguel María Uribe Vélez y de doña María Josefa Restrepo Vélez, hermana del Dr. José Félix de Restrepo. 1792- 1842. Nació en Envigado en la finca Andalucía, actual casa de La Cultura de Envigado. Por sus dotes de gran orador fue llamado el Demóstenes Colombiano. Era hermano de don Pedro Uribe Restrepo, gran filántropo antioqueño que participó en muchísimas obras en la ciudad de Medellín, donde residía.

 

Notas:

Ver cuadros  1, 2 y 3 de Genealogía de los apellido Restrepo.

Las Fotografías adjuntas a este trabajo, son cortesía del Pbro. Daniel Restrepo González y del Centro de Historia de Envigado.

Las fuentes bibliográficas, se encuentran al pie de página de los cuadros genealícos.

Se anexan cuadros 1, 2 y 3 sobre Los Restrepo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RECUENTO GENEALÓGICO Y BIOGRÁFICO SOBRE ALGUNOS DE LOS MIEMBROS DEL APELLIDO RESTREPO.

 

– FAMILIA RESTREPO LONDOÑO –

 

Un valioso regalo que le hiciera el pueblo español a la paradisíaca e incipiente aldehuela de Aná y a todo este Valle de Aburrá, fue el dejarnos para eterna memoria el apellido Restrepo, hace poco más de tres siglos y medio, suceso motivado por la llegada a estas tierras del asturiano Alférez Don Alonso López de Restrepo y Méndez, nacido en el año de 1620 en el lugar conocido con el nombre de Restrepo cerca de la Vega de Rivadeo en la Feligresía de San Esteban de Piantón, dentro de la jurisdicción de Castropol. Su primo Marcos López de Restrepo del Águila, natural de San Lúcar de Barrameda, llegó poco tiempo después con el fin de contraer matrimonio con Magdalena Guerra Peláez, hermana menor de María Josefa con quien ya se había casado Don Alonso. Así pues, Don Alonso y Don Marcos son considerados como las personas que dieron origen en el territorio sur de Indias al apellido Restrepo. Con el paso del tiempo sus descendientes fueron regando esta semilla.

En estos tres siglos y medio, hemos visto sobresalir a muchos de sus descendientes en todos ámbitos posibles; en el manejo de la cultura, la política, la administración y labores del  Estado, sabios ministros de la Iglesia, en fin, en todos los oficios que se requirieron para la formación de los destinos de la Patria y su marcha destacándose ejemplarmente para los logros de un mejor futuro.

Podemos mirar en la primera parte de este trabajo, que comprende los cuatro primeros cuadros genealógicos, detallando en el primero a las personas que antecedieron  a Manuel y Lola, quienes dieron  origen a al  tronco que formó las diversas familias que componen el árbol con las líneas o “ramas” de los descendientes de Manuel Restrepo Echeverri y su señora María Dolores “Lola” Londoño Posada.  (Ver cuadros 1, 2, 3 y 4).

Manuel Restrepo y Lola Londoño.

 

A continuación en los cuadros finales, se detalla, la genealogía de algunos de los descendientes de Alonso López de Restrepo y Méndez, quien fue el primero en llegar a nuestro país con el apellido Restrepo. (Ver cuadros 5, 6, 7 y 8)

Mostraré una sinopsis biográfica de algunos de los más destacados representantes de las familias que hacen parte de esta rama del árbol genealógico de los Restrepo de ascendencia antioqueña, comenzando por la línea familiar de mis padres.

Manuel Restrepo Echeverri, mi padre, nació en Rionegro, Ant. el 13 de abril de 1888 y falleció el 30 de abril de 1952 en la ciudad de Medellín.  Fueron sus padres Don Agapito Restrepo González y Delfina Echeverri Echeverri. Desde muy joven emprendió la vida de los negocios cuando su familia se trasladó a Medellín, en el comercio abarrotero en el Guayaquil comercial, residencial  y tranquilo de esa época. Quien conoció a quien su esposa y contrajo matrimonio el día 21 de abril de1914. De esta unión se procrearon ocho hijos, cuatro mujeres y cuatro hombres, de los cuales dos fueron religiosos, Monseñor Alberto Restrepo Londoño, secular del Seminario Conciliar de Medellín (Ver información  cuadro No 1 de los Restrepo) y la Madre Luz Elena Restrepo Londoño, religiosa de la Compañía de María, colegio de la Enseñanza en Medellín.

Se distinguió como comerciante en abarrotes y en la industria ladrillera donde dio empleo a muchas personas con quien fue generoso y humanitario; se recuerdan las donaciones de becas para estudiantes seminaristas de escasos recursos.

María Dolores Londoño, mi madre, era hija de Víctor Londoño Londoño y de Leonisa Posada Restrepo, descendiente de Don Alonso López de Restrepo y Méndez  por la rama de su bisnieto José Lorenzo Vélez de Rivero y sobrina de Juan de la Cruz Posada Restrepo, hermano de Leonisa. (Ver cuadro No 2 de los Restrepo y No 8 de la los descendientes de Alonso Restrepo) y emparentada con Jorge Posada Greiffestein, quien fue presidente de Fabricato, por ser nieto del Dr. Juan de la Cruz Posada Restrepo.

Fue la mayor de 16 hermanos, entre los cuales se destacaron Jesús, Eduardo, Víctor (hijo), Abel y RamónH Londoño Posada; algunas de sus hermanas fueron casadas con prestantes hombres públicos.

Antonio Restrepo Echeverri, mi tío,  quien se distinguió como industrial en productos de chocolate y derivados. Su señora esposa Elisa Escobar, era prima de la esposa de Don Alejandro Ángel conocido hombre público y financista.

Elías Restrepo Echeverri, tío, casado con Teresa Gaviria, se desempeñó como administrador del Tejar Guayabal, propiedad de Manuel su hermano, situado en la carretera a Cristo Rey.

Carmen Restrepo Echeverri, tía, casada con Jacinto Salazar Mora, padres de profesionales distinguidos de la ciudad.

Concepción “Concha” Restrepo Echeverri, tía, quien fue religiosa en Bogotá.

De mis hermanos: Hijos de Manuel y Lola.

Monseñor Alberto Restrepo Londoño, sacerdote. (Ver biografía en la genealogía de los Restrepo, cuadro No 2).

Nora Restrepo Londoño, nació en el año de 1919 y falleció en 1999 en Medellín; religiosa de la Compañía de María (Colegio de la Enseñanza, Medellín). Ocupó diversos cargos en la comunidad, residió en la ciudad de Roma por algún tiempo enviada por su congregación. Como religiosa se conoció con el nombre de la Madre Luz Elena. (Ver cuadro N° 2, de la familia Restrepo)

Blanca Restrepo Londoño, nacida el 28 de diciembre de 1920, casada con Ricardo Barrientos Trujillo,( ambos fallecidos) de cuya unión hubo un hijo el comerciante Mauricio Barrientos Restrepo, casado con Sandra Uribe Vásquez y dos nietos; Ricardo nacido en Medellín y Juan Pablo, nacido en San José de Costa Rica, donde reside desde hace algún tiempo. (Ver cuadro N°2)

Jairo Restrepo Londoño, fallecido y casado con Olga Correa de Greiff (fallecida en 1999) de su unión nacieron Sergio (fallecido en 2011), casado con Clara Madrid, sus hijos fueron Carlos Mauricio, Natalia y Sergio Andrés. Otros hijos del matrimonio, Juan Jairo, Gloria Lucía (fallecida), Andrés y María Elena Restrepo Correa. (Ver cuadro N° 2). Olga Cecilia Restrepo Correa, casa en primer matrimonio con Jorge Gallego  con el cual tuvo dos hijos, Jorge Andrés, casado con Marcela García y Paula María, casada con Jorge Eduardo Villegas Robledo y residentes en los Estados Unidos. En su segundas nupcias con Iván Darío Mondragón.

Margoth Restrepo Londoño, casada con Johnny Bliss Gómez (ambos fallecidos), oriundo de Nueva York de ascendencia alemana, de profesión Arquitecto, egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana. Sus hijos fueron Richard, casado con Ángela María Solórzano Gómez, sus hijos fueron Catherine y Hass Bliss Solórzano. De Catherine, descienden sus nietos Tomás y Sara. Su única hija  Mary Ellen, publicista residente en Medellín. (Ver cuadro N° 4)

Alfonso Restrepo Londoño, autor del presente trabajo (Ver información más adelante)

Jorge Restrepo Londoño, nacido en 1931, industrial, fundador de FIVRES, en Medellín y de Mosaicos Restrepo, rdta última en sociedad con su cuñado Johnny Bliss. Casado con Amparo Restrepo Jaramillo, de su unión son sus hijos: Jorge Enrique (piloto de aviación, fallecido) casado con Luz Elena Montoya López, su familia estaba compuesta por sus hijos Alejandro, Andrés, Jorge Emilio y Susana.

  • Su hijo Oscar, casado con Beatriz Barth Olarte, con dos hijos; Simón y Tomás.
  • Su hijo Juan Camilo, en unión con Inés Elena Toro Henao, de quien procede con su hija Samara Restrepo Toro y su otro de hijo Esteban Restrepo Restrepo,
  • Su única hija mujer, Eliana, casada con Fernando Monsalve, quienes tienen los siguientes hijos; Juan Fernando, Mauricio y Miguel, estos últimos son gemelos. (Ver cuadro N° 3)

Luz Elena Restrepo Londoño, nacida en 1935 y fallecida en 1993 en Medellín; casada con Oscar Navarro Mesa (nieto del fotógrafo Rafael Mesa), del cual proceden sus hijos Juan Carlos y Sergio.

Juan Carlos, casado con Gloria Bohórquez tienen sus hijos Daniela y Santiago, residentes en Medellín.

Sergio, casado con María Stella Gómez Palacio, residentes en Miami, Florida. (Ver cuadro N° 4)

NOTA: Don Manuel Restrepo y Lola Londoño dejaron una descendencia de 8 hijos, 22 nietos y 31 bisnietos, para un total de 61 descendientes directos, hasta el presente.

FAMILIA DEL AUTOR.

Alfonso Restrepo Londoño, nacido en Medellín en 1927, casado con Libia Uribe Restrepo (Ver cuadro N° 3). Pintor, escritor, poeta e historiador y aficionado a la Genealogía. Actualmente presido el Centro de Historia de Envigado, y como miembro de Número desde el mes de mayo del 2007, igualmente como miembro de Número de la Sociedad Bolivariana de Antioquia, en la actualidad ocupo el cargo de Tesorero. He pertenecido a varios círculos literarios en la ciudad de Envigado y nombrado por la Tertulia Cultural y Artística de la Biblioteca José Félix de Restrepo de la misma ciudad, como Decano de Poetas. He realizado dentro de mis aficiones literarias un libro titulado, POEMAS DE UN PINTOR DE PALABRAS y varios artículos con carácter histórico para publicaciones del Centro de Historia de la localidad, tales como: La historia del Tranvía Eléctrico de Medellín con énfasis en la línea de Envigado. Sobre la Biografía del Caratejo Vélez (Santiago Vélez Escobar, poeta, músico y repentista antioqueño, de Titiribí).

Bachiller del Colegio San José, en Medellín del año 1945. En mi juventud y hasta mi edad adulta participé como aficionado en deportes como el ciclismo y el Tenis de Campo, además de otros deportes. De mi vida familiar y hogareña, han sido  mis hijos Guillermo, Luis Fernando, Ana María, Nohra y ocho nietos.

Libia Uribe Restrepo, mi esposa, hija de Rafael Uribe Toro (fundador de Villa Cesar –Tapartó) y Tulia Restrepo Uribe, oriundos de Andes Antioquia. Estudiante del Colegio de la Presentación de Medellín. Sus hermanos fueron nueve, los dos mayores fueron hermanos medios, sobreviven tres y han  fallecido seis.

Mis hijos:

  • Guillermo Restrepo Uribe, nacido en 1952, casado con Clara Rico Mesa, sin hijos. De profesión Ingeniero Forestal, realizando especialización en Curitiba Brasil y el Doctorado en la Universidad Laval en Quebec, Canadá. Trabajó un año con el gobierno francés y terminado ese período, se dedicó a viajar por Europa, Asia, África y varios países del mundo.
  • Luis Fernando Restrepo Uribe, nació el año 1955, en unión con Ángela Muñoz Arbeláez, su descendencia son dos hijas, Mónica y Daniela. Con su segunda unión, con Nidia Echeverri Manzano.
  • Ana María Restrepo Uribe, nacida en Medellín, casada con Orlando Aristizábal Giraldo, Ingeniero Químico de la U.P.B. De su unión nacieron María Clara, Economista de EAFIT, actualmente se encuentra realizando un posgrado en la Universidad de New York, labora en la actualidad con la empresa de Cementos Argos. Casada con Esteban López Vargas, economista y realizando en la actualidad su posgrado en la misma universidad. – Ana María, profesional en Negocios Internacionales de EAFIT, actualmente labora con la empresa FAMILIA de Colombia. Casada recientemente con Esteban Correa Villegas, profesional Médico veterinario del CES, actualmente labora con la Empresa Alpina en Medellín. – Sus otros dos hijos Felipe, economista, quienes laboran en Banca de Inversión, Bancolombia y el segundo Santiago, Ingeniero de Producción egresados de EAFIT, labora en Procter & Gamble en Medellín.
  • Nohra Restrepo Uribe, Abogada de profesión, casada con Jorge Villegas Restrepo, ingeniero electrónico, con dos hijos, Mauricio (Ingeniero Eléctrico de la UPB.) y Lina, soltera, terminó estudios en EAFIT, en Administración de Empresas. (Ver cuadros N° 1 y 3 de la familia Restrepo Londoño)

 

 

 

 

 

  LOS RESTREPO

  • DE AYER Y HOY  –

Historia del apellido Restrepo y sus protagonistas

 

ALFONSO RESTREPO LONDOÑO

Presidente del Centro de Historia de Envigado.

Miembro de Número de la Sociedad Bolivariana de Antioquia.

 

INTRODUCCIÓN

ESCUDOS DE LOS RESTREPO

Acogiéndome a la tesis de algunos genealogistas, pero muy en especial la que nos confirma el actual Presidente de la Asociación de Genealogistas de Colombia, doctor Luís Álvaro Gallo Martínez de que el apellido RESTREPO es originado en Antioquia, puesto que en España está extinguido, y que quienes primero llegaron de la península Ibérica fueron Alonso López de Restrepo y Méndez y poco después, su primo Marcos López de Restrepo del Águila, los cuales conservaron el López en las dos primeras generaciones, quitándoselo de ahí en adelante, salvo unos pocos, y la preposición “De”, la suprimieron en el período de la independencia casi todos, por lo cual se sostiene que el apellido RESTREPO como tal, se origina en Antioquia.

Jorge Velando Ugarteche, Miembro del Número del Instituto Peruano de Investigaciones Genealógicas (El Colombiano, Nov. 15 de 1987), textualmente anota: “A raíz de la división del mundo Cristiano por el protestantismo, la Iglesia inició la Reforma Católica, llamada generalmente Contrarreforma, 1545 hasta 1563 . . ., A fin de que fueran identificados perfectamente los católicos, el Concilio dispuso de que en todas las Parroquias se llevasen libros de registro de bautismos, matrimonios y defunciones, y que se conservaran “por siempre jamás”.  Gracias a dicha disposición, los libros se guardan hasta hoy, y son la principal y casi única fuente de genealogía, importante ciencia auxiliar de la historia. Nos dice además, el Pbro. Daniel Restrepo González en su libro recientemente publicado y dedicado a su padre el Dr. Francisco Restrepo Molina, en el cap. 32, Genealogías, lo siguiente:

“Es bueno mostrar de dónde vienen mis papás, cuáles son sus raíces, presentar su genealogía, decir quiénes fueron ellos, cuál fue su estirpe.  Eran gentes aunque pobres. No está la alcurnia en la riqueza ni está en el poder, radica en el valer. Tanto vale uno, cuanto es. El Concilio Vaticano II lo expresó diciendo: “El hombre vale más por lo que es que por lo que tiene (G53,35)”.  Amargo fuera que uno tuviese que suscribir estos versos:

“Yo no sé dónde nací,

Soy gajo de árbol caído

ni sé tampoco quién soy;

que no sé dónde cayó

no sé de dónde he venido,

¿Dónde estarán mis raíces. . .?

ni sé para dónde voy.

¿De qué árbol rama soy yo?

 

Para este trabajo he elaborado tres cuadros genealógicos sobre el apellido RESTREPO, todos encabezados en sus dos primeras casillas A y B, que conformar la 1ª y 2ª generación, primeros ascendientes directos de quienes lo tengan en estos tres cuadros por lado paterno a materno. En la casilla A, con el asturiano, el Alférez Alonso López de Restrepo y Méndez, llegado al Valle de Aburrá aproximadamente en 1652, donde se estableció y residió hasta su muerte en 1681, en donde había contraído matrimonio con doña María Josefa Guerra Peláez de la Cámara, natural de Santafé de Antioquia, pero vecina de la Villa.  Para la segunda casilla, la B, de la 2ª generación, continúo solamente con uno de sus nueve hijos, don Alonso López de Restrepo Guerra Peláez, a quien le decían El Mozo. Del matrimonio de este último con doña Catalina López Atuesta, reseño a tres de sus hijos, cada uno cubriendo la descendencia de uno de los tres cuadros, así: en el Nº 1, Alonso José de Restrepo López Atuesta con su esposa Ana María Vélez de Rivero Toro, quienes dan origen a 11 ramas familiares; en el Nº 2, Pedro José de Restrepo López Atuesta, con Josefa María Ventura Vélez de Rivero Toro, su esposa, originando siete ramas, y en el Nº 3, Juan José de Restrepo López Atuesta con su señora María Luisa Guerra Peláez Echeverri, para nueve ramas más, totalizando 27.  Es de notar que a partir de esa tercera generación, los López de Restrepo suprimieron el López, continuando con la preposición “De” hasta los tiempos de la independencia, no obstante, algunos pocos siguieron usando el apellido López.

Lugar de los Restrepo en Asturias

Podrán darse cuenta que en este escrito solamente se relaciona una mínima parte de la descendencia de don Alonso López de Restrepo y Méndez, puesto que son incontables los Restrepo que tuvieron y tienen uno de los apellidos más extendidos, ya no sólo en Colombia sino fuera de ella.

San Esteban de Piantón, Asturias, España.

Sitio de origen del apellido Restrepo, en Asturias, Esp.

CUADRO Nº 1

Columna 1 – Casilla S

ALONSO RESTREPO MORENO: nacido en Medellín en 1893. Médico cirujano de la Universidad de Antioquia en la que también fue profesor. Sus padres residieron en Abejorral. Su esposa, doña Luz, era hermana de don Pedro Luís Restrepo Botero. Su descendencia es numerosa.

Columna 1 – Casilla V.

AXEL RESTREPO RESTREPO: nació en Medellín, hijo del doctor Alonso Restrepo y de doña Luz Restrepo Botero. Médico endocrinólogo de la U. de A., con estudios de especialización en Estados Unidos. En 1985 publicó el libro “Sobrepeso y Obesidad”. Fallecido recientemente en edad temprana.

Columna 2 – Casilla N

Obispo MANUEL CANUTO RESTREPO VILLEGAS: nacido en Abejorral en 1825 y muerto en Guaduas en 1891. Hijo de José Antonio Restrepo Uribe y doña Paula Restrepo Villegas. Ordenado sacerdote en 1849. Estuvo de párroco en Aguadas y Salamina teniendo que huir de esta última población a los montes por persecuciones  También fue ingeniero y botánico; como escritor publicó Viaje a Roma y Jerusalén, orador  consagrado. Fue Obispo de Pasto, actuando como tal 45 años, desterrado por Mosquera, estuvo preso en un barco con enormes sufrimientos, regresando anciano a renunciar en 1873. El Papa León XIII le envió un Pontificio donde lo llamaba Hijo Dilecto de la Iglesia.

Columna 3 – Casilla S

MARCO RESTREPO BOTERO: fue hijo de don Francisco Restrepo Isaza y de doña Ana Joaquina Botero Márquez. Nacido en Sonsón, fue casado con doña María Blanca Jaramillo Arango. Comerciante del ramo textil, fue muy apreciado. En sus últimos tiempos se dedicó a la ganadería. Deja gran descendencia. Una de sus hijas, Amparo, es casada con el industrial Jorge Restrepo Londoño.

Columna 4 – Casilla P

ANTONIO JOSÉ RESTREPO TRUJILLO “ÑITO RESTREPO”: nació en Concordia, Antioquia, en 1855 y murió en Barcelona, España en 1933. Sus padres fueron Indalecio Restrepo Restrepo y María Teresa Escobar Trujillo. Habiendo completado todos sus estudios en la U. de A., en 1876, pero no obstante no haber recibido el grado de abogado, se constituyó como uno de los mejores juristas de la época. Trabajó en las minas del Zancudo en Titiribí. Orador destacado en Cámara y Senado, Procurador General de la Nación y cónsul en la ciudad de Havre, Francia. Amigo de Marco Fidel Suárez. Sus escritos se publicaban con frecuencia en la prensa. Fue un poeta y repentista que nos legó muchas anécdotas. El presidente Concha lo nombró abogado para defender los derechos sobre límites con Venezuela, obteniendo ruidoso triunfo para el país. Con el legendario trovero campesino Salvo Ruíz en titiribí, en las fondas camioneras, con aguardiente tiple, organizaban deliciosas parrandas.

Columna 5 – Casilla V

DIEGO CALLE RESTREPO: hijo de Conrado Calle Lema y Laura Restrepo Jiménez. Titiribí, Ant., 1926. Contrajo matrimonio con Marta López Restrepo. Fue gerente de Empresas Públicas de Medellín entre 1976 y 1985. Director del Banco Interamericano de Desarrollo. Ministro de hacienda, jefe de Planeación Nacional, embajador, gobernador de Antioquia, senador de la república, economista no graduado, poeta, autor de “Cuando estoy lejos de ti”, Al aguardiente, décimas.

Columna 6 – Casilla V

ALFONSO RESTREPO MORENO: abogado, nacido en 1908 en Santo Domingo, Ant., Gobernador (E) 1949. Uno de los fundadores de la U. Católica Bolivariana y de Comfama. Es el padre del subsidio familiar en el país. Era hermano de Jaime Restrepo Moreno, ex alcalde de Medellín e hijo de Pedro Pablo Restrepo y Ana Rosa Moreno Jaramillo. Estuvo casado con doña Margarita Restrepo Jaramillo, sobrina del presidente Carlos E. Restrepo.

 

Columna 7, 8, 9 Y 10 – Casilla I

JOSÉ MIGUEL RESTREPO PUERTA: oriundo de Capacabana, nacido en 1755. Fue gobernador de Antioquia, casado con Leonor Vélez de La Calle, padres de José Manuel, Francisco María y José María Cruz Restrepo Vélez.

 

 

Columna 7 – Casilla P

CAMILO C. RESTREPO CALLEJAS: 1864 – 1932. Medellín. Estudió ingeniería en Estados Unidos y fue ingeniero jefe del Ferrocarril de Antioquia, gobernador por dos ocasiones. Designado a la presidencia de la república. Casado con Ana Mejía Trujillo, hermana de don Gonzalo Mejía

Columna 8 – Casilla P

OBISPO BERNARDO HERRERA RESTREPO: nació y murió en Bogotá, 1844 – 1928. Fue el cuarto obispo en Medellín. Era nieto de José Manuel Restrepo Vélez.

Columna 7, 8, 9 y 10 – Casillas L, N y P.

 

JOSÉ MANUEL RESTREPO VÉLEZ: nació en Envigado el 30 de diciembre de 1781. Hijo del gobernador de Antioquia José Miguel Restrepo Puerta y doña María Leonor Vélez de la Calle. Casó con doña Mariana Montoya Zapata. Gobernador de Antioquia. Pasó a vivir a Bogotá donde ocupó importantes cargos, secretario de Bolívar y Santander. Escribió “Historia de la Revolución de Colombia”. Fundador de Heliconia, Antioquia, abuelo del obispo Bernardo Herrera Restrepo. Viajó con Caldas por Anolaima, La Mesa, Melgar, Cungay, Pandé y Fusagasugá estudiando la botánica de la zona y esos conocimientos y los adquiridos en el Observatorio Astronómico, le sirvieron para escribir su geografía de Antioquia. En 1827 se publica en París la primera parte de la Historia de Colombia y en 1850, allí mismo, la Historia de la Revolución de la República de Colombia en cuatro (4) tomos, siendo esta obra la primera y la base para todas las investigaciones sobre la historia de la república.

Por sus investigaciones sobre las plantas, el naturalista Kunth Carl Segidmund clasificó una orquídea de Colombia, la cual contempla alrededor de 50 especies. Ecuador, Venezuela y otros países de América, como la “Restrepia Antennifera” en París, en el Instituto Lineo en 1816, Murió el Dr. Restrepo  en Bogotá en 1863.  Los documentos que recogió durante toda su vida quedaron al cuidado de sus hijos, los que fueron transmitidos de generación en generación y hoy se encuentran organizados en el llamado Archivo Restrepo.

José María Cruz y Francisco María Restrepo Vélez, hermanos de José Manuel, el primero fue abuelo de Camilo C. (Claudio) Restrepo Callejas y el segundo era el padre de Juan de Dios Restrepo Ramos “Emiro Kastos” y el abuelo del general de la Guerra de los Mil Días, Juan Jacobo Restrepo González, quien participó en la batalla de Aguadulce en costas del Pacífico. Los descendientes directos del doctor José Manuel son numerosos y residen en Bogotá. Juan Jacobo Restrepo González es el abuelo materno de Libia Uribe Restrepo, esposa del autor de este trabajo.

Columna 11 – Casilla S

OSCAR LONDOÑO RESTREPO: ingeniero químico de la Universidad Pontificia Bolivariana. Es hijo de Ramón H. Londoño Posada y su señora Inés Restrepo Posada. Fue el fundador de la fábrica Inextra S.A, hoy Procter & Gamble Colombia. Así mismo de la firma Ramonache. Londoño, actualmente Ramonache-Coninsa. Está casado con la señora Stella Posada Saldarriaga. Su hijo, Juan Guillermo Londoño Posada, es administrador de empresas de EAFIT, fue gerente de la firma Ramonache-Coninsa.y actualmente es el presidente de Colombiana de Inversiones “Colinversiones” y pertenece a diversas juntas directivas de grandes empresas. Casado con la señora Beatriz Hoyos Mejía.

 

 

 

CUADRO Nº 2

 

Columna 12 – Casilla T

MONSEÑOR ALBERTO RESTREPO LONDOÑO: hijo de Manuel Restrepo Echeverri y Lola Londoño Posada. Nació en Medellín en 1916 y murió en Portugal en 1983. Estudió en el Colegio de San José, pasando al seminario Conciliar de Medellín.  Se ordenó en 1940. Fue vicario cooperador de las parroquias de Santa Bárbara, San Roque, Caracolí, Nuestra Señora del Rosario en Bello y un año en parroquias de Detroit, Estados Unidos,  además de especializarse allí en ciencias psicológicas y económicas para prestar sus servicios nuevamente al seminario como síndico del mismo, a la Acción Católica Arquidiocesana, a la parroquia de Nuestra Señora de Lourdes de la cual fue su fundador, a la rectoría del seminario de Cristo Sacerdote, en La Ceja, Antioquia,  a la parroquia de La Eucaristía en donde estuvo como primer párroco, y por último en la de San José en el Poblado por espacio de 15 años hasta su muerte. El papa Paulo VI lo nombró camarero secreto de su Santidad.

Columna 13 – Casilla Q

MANUEL RESTREPO ECHEVERRI: nació en Rionegro en 1888 y murió en 1952 en Medellín. Casado con Lola Londoño Posada, hizo estudios en su tierra natal. Muy joven se trasladó su familia a Medellín donde tuvo comercio abarrotero, en terrenos de Belén y Guayabal montó la industria ladrillera que lo ocupó por el resto de su vida, también interviniendo en el negocio ganadero, siendo muy apreciado social y comercialmente. Fueron sus hijos monseñor Alberto Restrepo, Nora, religiosa, los demás casados, Blanca con Ricardo Barrientos, Jairo con Olga Correa de Greiff, Margot con Johnny Bliss, Alfonso (quien esto escribe) con Libia Uribe, Jorge con Amparo Restrepo y Luz Elena con Oscar Navarro.

Columna 14 – Casilla Q

FRANCISCO RESTREPO MOLINA: nació en Envigado en 1898, hijo de Francisco Restrepo Lalinde y María Jesús Molina Jaramillo. Estudió en el M.U.A y bachiller de la U. de A., graduado como médico cirujano en 1927. Se casó con doña Graciela González Ochoa, hermana de Fernando González. Profesor y miembro honorario del Centro de Historia de Envigado. Concejal, miembro de número de la Sociedad Antioqueña de Medicina Interna, miembro honorario de la academia de medicina de Medellín, profesor honorario de la U. de A.  Entre sus hijos están los sacerdotes Daniel y Alberto, que con su ministerio han correspondido haciendo el bien a los demás como lo practicaba su padre, muerto en 1976.

Columna 14 – Casilla Q

PEDRO LUÍS RESTREPO BOTERO: uno de los grandes industriales de Antioquia. Hijo de Emilio Restrepo Velásquez y Concepción Botero. Nació en Envigado 1909 y murió en Medellín en 1987. Su familia se trasladó a Amagá en 1917, por lo que tuvo que suspender sus estudios pero al lado de su padre aprendió la explotación del carbón, también transporte, fundición de metales, etc., y a los 17 años trabajó en el Ferrocarril de Amagá. Su contacto con la vidriería de Caldas lo llevó a que en 1928 se vinculara a ella, donde fue administrador por tres años y luego gerente. En 1939 se unió con su hermano Darío y configuraron la sigla Peldar, derivado de sus nombres, hoy una de las empresas más grandes de Colombia.

Columna 15 – Casilla Q

ERNESTO RESTREPO TIRADO: 1862 – 1948. Casado con Clementina Suárez Santander, nieta del general Santander, hijo de don Vicente Restrepo Maya y Dolores tirado. Estudió en Passy, Francia con los hermanos Cristianos. Director del Museo Nacional, cónsul en Sevilla, España por 18 años donde investigó los aborígenes americanos, publicando esa información en “Los Quimbayas, Descubrimiento y Conquista de Colombia” y otros. Perteneció a la Academia Colombiana de Historia y su presidente le hizo publicar el archivo del general Santander en 24 volúmenes de 350 páginas cada uno aproximadamente. General y Jefe Civil y Militar de Bogotá en 1901.

Tíos del Dr. Restrepo Tirado eran don Pastor Restrepo Maya de quien desciende Julio Restrepo de León, esposo de doña Hilda Koseschnik Uribe y don Marco Antonio Restrepo Maya, segundo abuelo de Hugo Álvarez Restrepo, uno de los mejores poetas actuales. Los Restrepo que aparecen en las columnas 14, 15, 16 y 17, descienden directamente de don Marceliano Restrepo Restrepo, gran generador de riqueza en Antioquia.

Columna 18 – Casilla LL

EUSEBIO RESTREPO ARANGO: nació en El Aguacatal (El Poblado) 1793. Con permiso que le concedió el obispo Gómez Plata hizo el traslado de la Capilla de San Blas, localizada en las playas del rio Aburra al terreno donde está actualmente (parque de El Poblado), que era de su propiedad, comprometido en compañía de vecinos de construir la nueva iglesia y hacer cada año la fiesta patronal a San José (nombre actual), por cambio solicitado por el donante. El permiso fue concedido en 1845 y erigida parroquia en 1876.

Columna 18 – Casilla Q

JUAN DE LA CRUZ POSADA RESTREPO: nació en Medellín en 1869. Estudio en el seminario de Medellín y en la Universidad de Antioquia, donde se graduó como ingeniero de minas, especializado en la Universidad de Berkeley, USA. Fue director de la mina El Zancudo. Estudio en la construcción de la Fábrica de Tejidos de Bello. En Cervecería Antioqueña, ingeniero interventor en el Ferrocarril de Amagá, gerente de Coltabaco, concejal de Medellín y presidente del mismo, habiendo conseguido préstamo en Estados Unidos para la construcción del tranvía en la ciudad; profesor de la Escuela de Minas, diputado a la asamblea, director de la Escuela de Agronomía, superintendente del Ferrocarril de Antioquia y de Empresas Públicas de Medellín. En 1925 publicó “La Ciudad”, sobre el antiguo Poblado. Entre sus hijos estaba la pintura y profesora Paulina Posada de Escobar y es nieto suyo el Dr. Jorge Posada Greiffeisten, ex gerente de Fabricato. Era nieto del anterior biografiado, Eusebio Restrepo Arango.

CUADRO Nº 3

Columna 19 – Casilla R

JORGE RESTREPO URIBE: nació y murió en Medellín, 1905 – 1990. Hijo de Isaac Restrepo Posada y Belén Uribe Amador. Fue uno de los alcaldes más dinámicos de Medellín, fundador de Valorización y de la firma familiar Explanaciones Mecánicas, “Explánicas”, que desarrollaron hermosas urbanizaciones en ese entonces, alejadas, que tuvieron gran valorización y de hermosos barrios. Fue fundador de la fábrica de paños Vicuña – Santa Fe. Hermano de Guillermo, Octavio, Julián y los presbíteros Liborio y Eugenio. Sus hijos fueron Darío, Álvaro, Oscar, Sergio, Jesuita e Iván, economista y uno de los más conocedores de la genealogía colombiana. El Dr. Restrepo Uribe publicó “Medellín, su origen, progreso y desarrollo”. Su padre, don Isaac, fue fundador en Bremen, Alemania en 1912 con su suegro Estanislao Uribe Ruiz, del Banco Alemán Antioqueño, que luego se llamó Banco Comercial Antioqueño, hoy día Banco Santander.

 

 

Columna 20 – Casilla U

LUÍS ALBERTO RESTREPO MESA: nació en Envigado. Nació en 1937 Concejal en ocho (8) períodos  y estuvo vinculado a la fábrica Grulla por 38 Años. Ha sido miembro de Número del Centro de Historia de Envigado desde marzo de 1962, habiendo ocupado allí varios cargos. Está casado con doña Imelda Betancur, de su matrimonio tiene dos hijos profesionales, Johnny, empresario en asesorías de sistemas y  Maribel, Contadora ( Costos y Auditoría), labora en la Contraloría del Departamento de Antioquia.

 

Columna 21 – Casilla O

CARLOS E. RESTREPO RESTREPO: era hijo de Pedro Antonio Restrepo Escobar y se segunda esposa Cruzana Restrepo Jaramillo. Nació en Medellín en 1867. Su abuelo paterno, Felipe, era hermano medio del Dr. José Félix de Restrepo. Casado con doña Isabel Gaviria Duque. Fue rector del Colegio Provincial de Antioquia, general de la Guerra de Los Mil Días, representante a la cámara, miembro de la Academia Antioqueña de Historia. Fue elegido a la presidencia de la república por la Asamblea Nacional para el período 1914 -1918. Firmó el tratado Urrutia – Thompson con Estados Unidos en 1914. Ministro de gobierno con Olaya Herrera y luego embajador ante la Santa Sede. Su hija Margarita fue la esposa de Fernando González. Entre sus nietos están Fernando Uribe Restrepo, sacrificado en el Palacio de Justicia por el M-19, el ingeniero químico Carlos Alberto Restrepo Hernández, exitoso empresario del país. Murió el Dr. Carlos E. Restrepo en Medellín en 1935. Su hermano don Nicanor, quien fue casado con doña Margarita Jaramillo Villa, fueron padres de importantes hombres que le dieron lustre a nuestra patria, como fueron el Dr. Gonzalo, Juan Guillermo, Cipriano, Diego y Gabriel Restrepo Jaramillo, entre otros, transmitiendo esos valores a sus descendientes en las recientes generaciones, tales como Juan Gonzalo Restrepo Londoño, Gonzalo Restrepo López, Nicanor Restrepo Santamaría, Eliseo y Andrés Restrepo Londoño, quienes han desempeñado honrosísimos cargos, todos ellos como son el de ministros de estado, gobernadores, alcaldes, embajador ante el Reino Unido de Inglaterra y de Estados Unidos, la gerencia de Ecopetrol, presidencia del Grupo Antioqueño, Gea, presidencia de Augura y además, grandes empresarios del campo, entre otros. Don Nicanor cubre la descendencia ubicada en el cuadro Nº 3, en las casillas    Nºs 22, 23 y 24.

 

Columna 25

JOSÉ FÉLIX DE RESTREPO VÉLEZ: nació en la finca La Doctora, Sabaneta, que pertenecía al llamado partido de El Envigado. A los 13 años ingresó al colegio de San Bartolomé en Santafé de Bogotá. Fue bachiller a los 16 años y de 20 se graduó de abogado. Fue maestro de Caldas, Torres, Zea y otros que posteriormente fueron protagonistas en los destinos de la patria. Profesor de filosofía en el Seminario de Popayán, ciudad donde contrajo matrimonio con doña Tomasa Sarasti y Ante en 1778. En 1816 regresó con su familia a Medellín, y fue vocal de su Cabildo. En 1921 como diputado al Congreso Constituyente pasó a residir definitivamente en Bogotá. Allí fue ministro y presidente de la Alta Corte de Justicia, consejero de Estado, secretario del interior y de relaciones exteriores, también presidente de la  Convención Constituyente reunida en Envigado del 13 de junio al 4 de julio de 1815. Considerado como el libertador de los escalvos y con el dictador Juan del Corral, quien apoyó el proyecto de Ley de Manumisión, aprobado el 20 de abril de 1814, vigente hasta 1816 por ocupación del Estado por el ejército español, pero nuevamente aprobada en el Congreso de Cúcuta el 28 de mayo de 1821. Su muerte ocurrió en Bogotá, septiembre 23 de 1832. Había nacido en noviembre 28 de 1760. El Dr. José Félix era tatarabuelo del presidente Carlos Lleras Restrepo y éste a su vez, abuelo del actual ministro de justicia, Dr. Germán Vargas Lleras.

Columna 26

LUCIANO RESTREPO ESCOBAR: nació en Envigado en 1812, hijo de Don Javier Restrepo Isaza y de su segunda esposa doña María Teresa Escobar Vélez, y murió en Medellín en 1885. En la revolución de 1831 estuvo como militar en la costa. Vivió un tiempo en Kingston, Jamaica, como socio de importante casa comercial y se casó en Santa Marta con doña Josefa María Díaz Granados. Fue gobernador del Estado Soberano de Antioquia, de noviembre de 1881 hasta marzo de 1885. Su gran espíritu de antioqueño emprendedor, lo llevó a fundar las poblaciones de Jardín, San Roque, Segovia y Yolombó. Fue el primero que trajo el ganado Holstein en 1884, de extraordinarios resultados en tierras frías. Otro de los hermanos de don Luciano era Juan Bautista, casado con doña Concepción soto, padres de 33 hijos.

 

 

Columna 27

MIGUEL URIBE RESTREPO: hijo de don Miguel María Uribe Vélez y de doña María Josefa Restrepo Vélez, hermana del Dr. José Félix de Restrepo. 1792- 1842. Nació en Envigado en la finca Andalucía, actual casa de La Cultura de Envigado. Por sus dotes de gran orador fue llamado el Demóstenes Colombiano. Era hermano de don Pedro Uribe Restrepo, gran filántropo antioqueño que participó en muchísimas obras en la ciudad de Medellín, donde residía.

 

Notas:

Ver cuadros  1, 2 y 3 de Genealogía de los apellido Restrepo.

Las Fotografías adjuntas a este trabajo, son cortesía del Pbro. Daniel Restrepo González y del Centro de Historia de Envigado.

Las fuentes bibliográficas, se encuentran al pie de página de los cuadros genealícos.

Se anexan cuadros 1, 2 y 3 sobre Los Restrepo.