En La Catedral, hay una lucha contra “narcotours”

  • El monje que lidera La Catedral planea fijar más avisos denunciando el horror que vivió Medellín con Escobar. FOTO edwin Bustamante

    FUENTE: El Colombiano.com.co El monje que lidera La Catedral planea fijar más avisos denunciando el horror que vivió Medellín con Escobar. FOTO EDWIN BUSTAMANTE

Infografía EN DEFINITIVA

La polémica por el narcoturismo se extendió a Envigado. El monje que tiene en comodato La Catedral denuncia que guías están deformando la historia y haciendo apología de los criminales.

Antes de entrar a La Catedral, en el predio que sirvió de cárcel al extinto narcotraficante Pablo Escobar, un guía paisa le pidió al estadounidense Paul Smith que ignorara los letreros amarillos que encontraría. “Nos dijeron que había un sacerdote loco, que quería cobrar, y como no le pagaban, estaba haciendo campaña contra el turismo”, dijo el extranjero.

Al llegar al sitio, Paul y sus amigos se encontraron con las pancartas que, en inglés y español, advertían que los tours eran una estafa y que ninguna de las construcciones que están en el predio fueron hechas por Escobar.

El monje benedictino Elkin Ramíro Vélez García, responsable del hogar geriátrico que funciona en La Catedral, confirmó que él es el autor de los letreros y que los puso hace casi dos años, cuando la llegada de turistas se desbordó y las historias falsas que hacían oda al narcotráfico se hicieron comunes.

“Aquí vienen todos los días hasta tres y cuatro recorridos, con más de 15 personas cada uno, que pagan entre 400 y 900 dólares para que les cuenten mentiras (…) Todo lo que hay aquí lo construimos nosotros y ese señor (Escobar) lo único que hizo fue matar gente”, declaró.

Inconformidades

El padre Vélez aseguró que la llegada de extranjeros a La Catedral aumentó significativamente en 2014, cuando John Jairo Velásquez, alias “Popeye”, salió de la cárcel. “Él montó una empresa, consiguieron busetas y empezaron a traer gente (…) Cuando llegaban esos carros, salía humo como si fueran una chimenea, y entraban muchachas en pantaloneta, como si esto fuera una playa”, explicó Vélez, y aclaró que los turistas alteraban a los ancianos que tiene a su cargo.

Por eso, aseguró que hace 7 meses ordenó instalar una puerta y restringió el acceso, pero recibió amenazas.

“Le mandé una carta hace cuatro meses a la Alcaldía de Envigado, a la de Medellín, al Procurador y al comandante de la Policía, pidiendo que me ayudaran con la seguridad. Hace apenas unos días en Envigado me contestó el encargado de la Secretaría de Seguridad diciendo que debía pedir cita con el alcalde”, dijo.

Juan Manuel Botero, secretario de Seguridad de Envigado, aclaró que la zona del Valle de la Miel (donde está La Catedral) cuenta con “excelente nivel de seguridad”, presencia permanente de la Policía en la vía, un grupo de mensajería instantánea entre autoridades y comunidad, y patrullajes a caballo, en moto y carro.

Como resultado, sostiene, en la zona se impusieron este año 69 comparendos por infracciones al Código de Policía, 46 de ellos por consumo de drogas. Y 6 personas fueron detenidas por la misma razón.

“Envigado es hoy un referente Nacional e internacional por sus logros y avances (…) y la pujanza de sus ciudadanos. La Administración Municipal no apoya ni apoyará ninguna actividad que suponga la apología del delito y la ilegalidad”, aclaró el funcionario.

Jorge Giraldo, decano de Humanidades en la Universidad Eafit, aseguró que Antioquia no puede negar la historia y que, para hacer frente a esos “narcotours”, es necesario generar más conciencia sobre los crímenes que estos delincuentes cometieron.

CONTEXTO DE LA NOTICIA

El pasado 20 de septiembre la Alcaldía de Medellín cerró el museo en honor a Pablo Escobar, creado por su hermano Roberto, conocido como “el Osito”, por incumplir con el régimen nacional de turismo. EL COLOMBIANO conoció que hoy el sitio opera con normalidad, pues apenas un par de días después, su propietario obtuvo el Registro Nacional de Turismo, documento que le permite prestar legalmente los servicios. Incluso, “el Osito” les notificó a sus clientes, vía Whatsapp, que el lugar se mantendría abierto pese al “mal momento” que tuvo con la Alcaldía. EL COLOMBIANO consultó a la Alcaldía por la legalidad del sitio, pero no tuvo respuesta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *